Un trabajador rural sintió un olor raro entre los yuyos y encontró algo que no era del campo
Un trabajador rural recorría el campo cuando un olor extraño lo detuvo. Lo que encontró entre los yuyos no era del lugar: pesaba casi una tonelada. La Justicia Federal ya investiga quién lo dejó ahí.
Un productor agropecuario de la zona rural de Berna, en el departamento General Obligado, vivió este viernes por la tarde una situación que nada tenía que ver con la actividad del campo. Uno de sus trabajadores lo alertó sobre el hallazgo de ladrillos envueltos que desprendían un fuerte olor vegetal en el establecimiento.
El empleado rural fue el primero en toparse con la carga. Le avisó al dueño del campo, que a su vez se comunicó con la Policía. Los uniformados llegaron hasta el lugar y, tras verificar lo que había, dieron intervención a la Justicia Federal.
La fiscal federal de Reconquista, Viviana Bruno Campaña, ordenó que oficiales y suboficiales de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) se hicieran cargo del procedimiento. Los efectivos contabilizaron 991 ladrillos de marihuana que arrojaron un peso total de 941 kilos.
El operativo y la búsqueda de pistas
Los gendarmes llegaron al lugar, preservaron la zona y comenzaron a buscar testigos que pudieran aportar información. También constataron la existencia de cámaras de videovigilancia que podrían contener imágenes sobre quiénes llegaron al lugar, en qué tipo de vehículos lo hicieron y cómo abandonaron la carga.
Con testigos presentes para observar el desarrollo del procedimiento, los efectivos contabilizaron los 991 ladrillos y extrajeron muestras vegetales de manera azarosa. El resultado del análisis confirmó que se trataba de cannabis sativa, es decir, marihuana.
La fiscal Bruno Campaña también ordenó investigar el origen del cargamento, un dato clave para determinar quiénes están detrás de la droga abandonada en el norte santafesino.
Cadena de custodia
Una vez concluida el acta de procedimiento, los gendarmes informaron la novedad a la Jefatura de la Región II de Gendarmería Nacional Argentina. Esa dependencia se comunicó con la fiscal federal, quien dispuso que todos los ladrillos secuestrados fueran trasladados a una dependencia de la fuerza de seguridad nacional.
Allí quedarán bajo una férrea y permanente cadena de custodia, a resguardo de cualquier manipulación hasta que avance la causa.