Un salteño fue a una feria en París y terminó en medio de los gases lacrimógenos: lo que vio en la calle
Un docente salteño viajó a Francia por trabajo y terminó respirando gases lacrimógenos en plena protesta. Lo que vio al día siguiente en las calles, y la escena que más lo descolocó, adentro de la nota.
Einer Batista, docente de la Universidad Nacional de Salta, viajó a Francia para representar a la Facultad de Ciencias Económicas en una feria internacional de alimentos y se topó con una ciudad convulsionada por protestas. El profesor no solo fue testigo de los disturbios: los gases lacrimógenos lo alcanzaron mientras recorría las calles.
Batista es profesor titular de Estadística en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNSa. Llegó a París junto a una delegación salteña que viajó invitada y con el respaldo del Ministerio de Economía de Salta y la Fundación ProSalta, según contó en diálogo con Radio LUP 94.7.
La estadía, pensada para participar de una de las ferias de alimentos más relevantes del mundo, se vio atravesada por un escenario que nadie esperaba: manifestaciones sociales de alta intensidad.
“Nos llegaron los gases lacrimógenos y todo”
El docente estaba en la ciudad cuando se produjeron las protestas del sábado y pudo ver los incidentes de cerca. “Nosotros estamos como turistas, participando en la feria, pero estuvimos el sábado en el momento de la manifestación. Nos llegaron los gases lacrimógenos y todo”, relató.
Al día siguiente, cuando salió a caminar, el panorama era otro: las marcas de la violencia quedaban a la vista. “Estuvimos recorriendo un boulevard y estaban todos los locales totalmente apedreados. Había calles llenas de vidrios y restos de motos quemadas”, detalló.
Según su testimonio, esas imágenes de destrucción convivían con zonas de la ciudad que seguían funcionando con normalidad, un contraste que lo sorprendió.
La rutina que sigue de largo entre el humo y las sirenas
Lo que más le llamó la atención fue cómo reaccionan los parisinos ante los enfrentamientos. “Lo loco que uno vio es que la manifestación estaba afuera, en la calle, y dentro de los bares y restaurantes la gente estaba comiendo tranquilamente”, comentó.
También recordó escenas cotidianas a pocas cuadras de los disturbios. “De una casa salía un padre con dos hijos a jugar al tenis, otros venían corriendo. Es como que el francés quizás está más acostumbrado a esto”, reflexionó.
De todos modos, aclaró que los episodios fueron violentos y que el despliegue de las fuerzas de seguridad, el humo y las sirenas instalaban un clima de tensión. “En las noticias se ve una situación muy alarmante, que así es, porque había humo y sirenas por todas partes, pero el parisino sigue su vida normal”, expresó.
El costo de vida europeo, bajo la lupa de un salteño
Durante la entrevista, Batista también se refirió a las dificultades económicas que atraviesan varios países de Europa, en especial por el peso de la vivienda sobre los salarios.
“El salario mínimo está en 1.200 euros y tenés un alquiler que está en 800 euros”, señaló, con las cifras que tomó como referencia durante su visita.
Para el docente, los problemas económicos y sociales del Viejo Continente suelen ser más complejos de lo que se percibe desde la Argentina. “Uno como turista ve estas cosas y realmente digo: cuando vuelvo a Argentina, algunas veces siento que estoy en el paraíso, comparando con la realidad que tienen acá”, manifestó.
Batista también mencionó las tensiones sociales y migratorias que observa en países como España e Italia, y puso como ejemplo la situación de Ceuta y Melilla.