Un recital solidario en Santa Rosa busca juntar fondos para un músico que lucha contra el cáncer
Maxi Cuffini, músico santarroseño radicado en República Dominicana, enfrenta un tratamiento oncológico que cuesta 20.000 dólares por mes. ¿Cómo piensa su amigo Facundo Di Nápoli ayudar a cubrirlo?
La noticia sobre el delicado estado de salud de Maxi Cuffini, un músico santarroseño radicado en República Dominicana, movilizó a amigos y colegas. Este domingo, desde las 18, El Galpón (La Rural, ingreso por calle Chaco) será el escenario de un recital solidario para colaborar con su tratamiento oncológico, que cuesta 20.000 dólares por mes.
La iniciativa surgió del entorno familiar y rápidamente sumó a bandas locales como Rey Momo, I Love Daiana, Mambo Criminal, Skank, Chinche Molle y Abstheia, además de músicos invitados. Las entradas se consiguen en puerta, y también se puede aportar por transferencia al alias Maxi.Cuffini.
Facundo Di Nápoli, integrante de Rey Momo y amigo de Maxi desde la adolescencia, contó cómo nació la convocatoria y recordó los años compartidos.
Una amistad que viene de lejos
La relación entre Facundo y Maxi se remonta a la infancia, cuando sus familias vivían cerca, en los barrios Fitte y Villa Santillán. Ya adolescentes, compartieron la escena musical alternativa de Santa Rosa de fines de los 80 y comienzos de los 90.
“El grupo más cercano de la familia es el que empezó a pensar en hacer una convocatoria grande para cubrir los costos”, relató Di Nápoli. La respuesta de los músicos no fue casual: la mayoría tuvo algún vínculo con Maxi, ya sea compartiendo escenarios, bandas o amistades.
“Lo bueno de lo que ha generado Maxi es que se ve que ha plantado semillitas en cada persona y por eso se ve que es tan querido. Somos todos distintos, pero todos lo conocemos y lo queremos”, sostuvo.
En aquella época, Maxi, que había dejado la escuela, se convirtió en una figura central para el grupo. “Como no iba a la escuela, escuchaba todo el día música y la casa de él era donde podíamos ir a quedarnos”, recordó entre risas. Para los adolescentes, Maxi era “el rebelde” que ya dominaba el instrumento mientras ellos recién empezaban.
Una escena difícil
Di Nápoli también rescató una época en la que las bandas tenían pocos lugares para tocar y debían armar sus propios espacios. Con Meada Korrosiva, la banda que formó con Maxi, participaron de recitales en Co Arte, plazas, el anfiteatro, la laguna y el Parque Oliver. Los recursos eran escasos y todo era autogestivo.
“Era todo muy amateur. Yo no tuve nunca batería, siempre tocaba con otras cosas. Me prestaban algo”, recordó. En ese contexto, la escena punk generaba reacciones encontradas: “Éramos queridos y odiados al mismo nivel”.
“Hay cosas de gente en las que te seguís conectando con ciertos links: la música, lo que pasó... Dejás de verte durante miles de años, pero te han pasado cosas tan copadas y tan fuertes que seguís estando en la misma frecuencia”, reflexionó.
El recital de este domingo busca recaudar fondos para el tratamiento que Maxi realiza en República Dominicana. Entre los allegados también circuló la posibilidad de que, si su salud lo permite, pueda continuar el tratamiento en la salud pública de Santa Rosa.