Un psiquiatra sanjuanino lanzó una advertencia sobre las apuestas: "No soportan la presión social"
Un psiquiatra sanjuanino atiende a pacientes que llegaron al límite por las deudas del juego. Lo que contó en la radio sobre lo que ve en su consultorio.
Ricardo Romero, director del Centro de Adicciones, puso el foco en cómo la ludopatía y el consumo problemático pueden empujar a una persona al límite. En una entrevista radial analizó las cifras de suicidios en el país y remarcó que la discusión no pasa solo por los números.
El psiquiatra Ricardo Romero, director del Centro de Adicciones, advirtió que la ludopatía y el consumo problemático funcionan como factores de riesgo frente a situaciones de extrema vulnerabilidad. Lo hizo durante una entrevista en el programa Jorge por la Mañana, donde analizó el escenario actual de los suicidios y subrayó la necesidad de abordar el tema desde lo profesional y lo comunitario.
Romero se refirió a las cifras que se difundieron en los últimos días sobre suicidios registrados en Argentina y marcó que hay diferencias entre las fuentes y las metodologías que se usan para armarlas. Por eso planteó que el eje no debería estar puesto únicamente en la cantidad de casos, sino en la gravedad de una problemática que también golpea a San Juan.
Apuestas al alcance del celular
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el avance de las apuestas y el juego patológico. El especialista ubicó a la ludopatía dentro de los consumos problemáticos y alertó que puede tener consecuencias especialmente graves cuando aparecen deudas y una fuerte presión social.
“Tenemos un montón de pacientes con deudas que no soportan la presión social”, describió Romero al repasar las situaciones que ve en su trabajo cotidiano. En ese marco, señaló que algunas personas atraviesan sentimientos de vergüenza y desesperación que incrementan el riesgo de conductas suicidas.
El psiquiatra también apuntó a la facilidad con la que hoy se accede a las apuestas a través del celular. Según explicó, la dinámica del juego genera una búsqueda constante de recompensa inmediata y está asociada a la liberación de dopamina, un mecanismo que puede favorecer la repetición de la conducta.
Hablar, el primer paso
Para Romero, uno de los principales mecanismos de prevención es poder hablar de lo que sucede. “La ciencia ha demostrado que hablar calma la ideación”, sostuvo durante la entrevista, y remarcó que todavía existe temor a abordar abiertamente las emociones y los pensamientos vinculados al suicidio.
En ese sentido, destacó que en San Juan funcionan grupos de escucha en distintos Servicios Integrales Comunitarios (SIC), integrados por psicólogos y acompañantes terapéuticos, a los que se puede recurrir para un primer abordaje.
El especialista también vinculó la problemática con el consumo de alcohol, marihuana y cocaína, sobre todo entre adolescentes. Explicó que esas sustancias pueden disminuir los mecanismos de freno y favorecer respuestas impulsivas en personas que están atravesando una crisis.
“Es necesario hablar de las emociones” y también del consumo, planteó Romero, quien insistió en que la prevención requiere detectar las señales de alarma y generar espacios donde las personas puedan pedir ayuda antes de llegar a una situación límite.