Un proyecto de ley para que los adultos mayores no queden solos: la respuesta de Sagasti
Si tenés un familiar grande que depende de otros, esta iniciativa te toca de cerca: busca que el Estado intervenga cuando nadie lo cuida. Conocé qué propone y cómo podrías pedir ayuda.
La senadora nacional por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, presentó un proyecto de ley que busca blindar los derechos de las personas adultas mayores en todo el país. La iniciativa, que llega después de que tres ancianos murieran en la provincia en circunstancias que la Justicia investiga como posibles abandonos, propone herramientas concretas para prevenir y actuar ante el maltrato y la negligencia.
Qué derechos estarían protegidos
El texto establece un Régimen de Protección y Promoción de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, con un enfoque integral que reconoce su autonomía y dignidad. Entre los derechos enumerados figuran el acceso a la salud, la seguridad social, la vivienda y la alimentación, así como la protección frente a cualquier forma de violencia, abuso o abandono.
La iniciativa amplía la definición de maltrato más allá de lo físico o psicológico: incluye el abandono, la negligencia, el abuso económico y patrimonial, el abuso sexual, el maltrato medicamentoso y el simbólico. “No podemos llegar tarde cuando está en juego una vida”, sostuvo Sagasti al presentar el proyecto.
Una línea directa para pedir ayuda
Uno de los puntos centrales es la creación de la “Línea del Adulto Mayor”, un canal nacional, gratuito y disponible las 24 horas, los 365 días del año. La idea es que los propios mayores, sus familiares o cualquier vecino que detecte una situación de riesgo puedan pedir asistencia de forma rápida y sin vueltas.
También se contemplan otros canales, como correo electrónico y redes sociales, para facilitar la denuncia de vulneraciones de derechos.
El proyecto apunta especialmente a los casos en que un adulto mayor depende de otra persona para cubrir necesidades básicas. En ese marco, define como maltrato negligente toda acción u omisión que implique descuido o abandono, intencional o no, de obligaciones esenciales como la alimentación, la higiene, la vestimenta, la seguridad o la atención médica.
Qué rol le toca al Estado y a las familias
La propuesta establece que el Estado tiene una responsabilidad indelegable en la implementación de políticas públicas federales para este grupo. Si una persona mayor está en situación de desamparo y su vida o salud corren riesgo, el Estado deberá garantizarle cobertura de alimentación, agua, vestimenta, vivienda y atención sanitaria.
Al mismo tiempo, reconoce que las familias tienen obligaciones de cuidado, pero plantea que el Estado debe generar programas que les permitan asumirlas sin quedar solas. La meta es que la responsabilidad no recaiga exclusivamente en el ámbito familiar cuando hay vulnerabilidad que exige intervención institucional.
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