Un productor avisó a la policía y dos allanamientos en Médanos terminaron con casi 600 kilos de carne secuestrados
Un productor rural se acercó a la policía con un dato que lo tenía preocupado, pero no quiso firmar la denuncia: tenía miedo. Días después, dos allanamientos en Médanos dejaron al descubierto lo que había adentro de un galpón.
Una advertencia que llegó con nombre y apellido puso en marcha una causa por presunta faena clandestina y comercialización irregular de carne vacuna en Médanos, partido de Villarino. El resultado: dos allanamientos simultáneos y casi 600 kilos de cortes cárnicos fuera de circulación.
Los procedimientos los llevó adelante la Policía Rural el miércoles 14 de octubre. En ambos domicilios los efectivos encontraron mercadería sin trazabilidad ni controles sanitarios, según quedó asentado en el informe policial.
El aviso que encendió la alarma
La causa arrancó el 7 de octubre, cuando un productor agropecuario de la zona se acercó a las autoridades para manifestar su preocupación por las maniobras que se estarían desarrollando en el partido. Lo hizo, según reconstruyó el medio La Brújula 24, sin presentar una denuncia formal: tenía miedo de las represalias.
Con esa información, el Comando de Prevención Rural (CPR) de Villarino activó actuaciones de oficio para investigar la faena y la posterior venta de carne que no reuniría las condiciones exigidas por la normativa vigente.
El secretario de Seguridad del municipio, Gustavo Pacheco, explicó por qué cuesta conseguir testimonios en el distrito. "Se entrevistaron con productores que obviamente no querían hacer la denuncia formal debido a que tienen miedo de alguna represalia luego, porque se conocen. Acá todo el mundo se conoce", sostuvo el funcionario.
Las averiguaciones derivaron en la imputación de Néstor Gabriel Norambuena, conocido como "El Wata", domiciliado en Médanos. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N° 7 de Bahía Blanca, que reunió elementos probatorios y pidió las órdenes de allanamiento.
Qué apareció en cada domicilio
Los dos operativos se concretaron el miércoles 14 y dieron resultado positivo. En una de las propiedades, los efectivos secuestraron 13 bolsas de nylon con cortes de carne vacuna que pesaron 15 kilos en total. Además, registraron fotográficamente elementos que presuntamente se habrían usado para las tareas de faena.
En el segundo inmueble el hallazgo fue mucho mayor: 581,460 kilos de carne vacuna guardados en cinco freezers dentro de un galpón. Según el informe policial, ninguno de los productos contaba con trazabilidad ni con los controles higiénicos y sanitarios correspondientes, una situación que podría representar un riesgo para la salud pública.
Los investigadores también se llevaron cuadernos, anotaciones y el teléfono celular del imputado. La Justicia autorizó la apertura compulsiva del dispositivo para analizar la información que pueda resultar relevante para la causa.
El origen y el destino de la carne, la incógnita central
Pacheco puso el foco en las consecuencias sanitarias de este tipo de prácticas. "La peligrosidad de que esto sea consumido por la población es notable. Por eso hablo de lo fundamental del trabajo de prevención que se hace permanentemente", señaló.
Consultado sobre el alcance de la presunta comercialización irregular, el funcionario fue cauto: "No lo sabemos". Y agregó que el análisis del teléfono y de la documentación secuestrada podría aportar datos para avanzar.
"Cuando se haga la apertura de los teléfonos vamos a tener más datos firmes", anticipó.
Pese al resultado de los operativos, contra Norambuena no se dispusieron medidas restrictivas de la libertad. La investigación sigue bajo la intervención de la UFIJ N° 7 y el Juzgado de Garantías N° 3, con el objetivo de esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades.