Un policía y su amigo: el arma que se disparó y la confesión que nadie esperaba
Un ex policía imputado por homicidio simple agravado pidió perdón a la familia de la víctima. ¿Qué pasó realmente esa madrugada en Villa Angelina?
Samir Kaver, el ex policía acusado de matar a su amigo Nicolás Díaz, pidió perdón durante la audiencia de imputación. El hecho ocurrió el domingo por la mañana en Villa Angelina y el caso ya tiene un imputado: el propio efectivo, que ahora está preso.
La imputación fue presentada por el Ministerio Público Fiscal ante el juez Federico Moikens. Durante la audiencia, la Unidad Fiscal de Homicidios expuso la reconstrucción de los hechos y dio a conocer los testimonios de las dos mujeres que acompañaban al acusado y de una menor de edad que presenció el episodio.
¿Qué pasó esa madrugada?
Según la investigación, Kaver y las dos jóvenes habían salido durante la noche y luego asistieron a un “after” en el barrio La Bombilla. Al finalizar, se dirigieron a Villa Angelina para continuar bebiendo. Las mujeres descendieron de la motocicleta en la esquina de Ayacucho y Pasaje Bazán de Laguna y le pidieron al acusado que no fuera él a comprar más bebidas para no dejarlas solas.
De acuerdo con la fiscalía, Kaver accedió, entregó su arma a una de las jóvenes y se alejó para pedirle a un conocido que comprara bebidas. Mientras tanto, Nicolás Díaz se acercó a conversar con las mujeres. Al advertir que una de ellas tenía el arma, les explicó cómo debía guardarse.
El momento del disparo
Siempre según la reconstrucción fiscal, Kaver regresó al lugar, tomó nuevamente la pistola, la cargó y la remontó. Mientras ambos hablaban sobre el arma, se produjo un disparo que impactó en el rostro de Díaz y le causó la muerte.
Una de las jóvenes declaró que no vio al acusado apuntar contra la víctima, mientras que la otra sostuvo que sí lo hizo. Pese a esas diferencias, la auxiliar Carolina Brito, por instrucciones del fiscal Pedro Gallo, calificó el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego y solicitó la imputación formal del ahora ex policía, quien fue cesanteado tras el episodio.
Prisión preventiva y evidencias
La fiscalía también pidió la prisión preventiva al considerar que la conducta posterior del imputado evidenció una falta de compromiso con la investigación. Entre otros puntos, señaló que abandonó a la víctima sin prestarle asistencia, que se dirigió a su domicilio luego del hecho y que la ropa que llevaba puesta fue encontrada húmeda dentro de un lavarropas. Además, en su vivienda y en otra contigua se secuestraron municiones de distintos calibres y marihuana.
El juez hizo lugar al pedido y ordenó que Kaver permanezca detenido por 62 días mientras avanza la investigación.
Durante la audiencia, el acusado pidió perdón a la familia de Nicolás Díaz, aseguró que era su amigo y afirmó que todo se trató de un accidente. Sin embargo, el padre de la víctima rechazó sus palabras.