Un policía condenado a 18 años por un ataque que dejó a su víctima ciega: la increíble historia de supervivencia que lo delató

Un policía fuera de servicio recibió una condena ejemplar por un ataque brutal. ¿Cómo logró la Justicia probar su culpabilidad pese a su coartada y la desaparición de pruebas? La clave estuvo en un testimonio que nadie esperaba.

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Un policía condenado a 18 años por un ataque que dejó a su víctima ciega: la increíble historia de supervivencia que lo delató

Un agente fuera de servicio recibió una condena firme por intentar asesinar a un hombre, quien sobrevivió a dos disparos en la cabeza y su testimonio fue clave para la Justicia. El tribunal de Rosario impuso una pena de 18 años de prisión efectiva a Omar “Pitu” García, hallado culpable de un ataque planificado en medio de conflictos del bajo mundo.

El fallo fue dictado este miércoles por los jueces Rodrigo Santana, Paola Aguirre y Pablo Pinto en el Centro de Justicia Penal de Rosario. La pena coincidió exactamente con el pedido del fiscal Alejandro Ferlazzo.

Omar Alejandro Alfredo “Pitu” García, de 40 años, fue declarado culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de uso civil.

¿Qué pasó la noche del ataque?

La víctima, Emanuel Celis, fue baleada el 3 de mayo de 2022 en la intersección de Buenos Aires y Alzugaray, en el barrio De la Carne de Rosario. El episodio estuvo atravesado por conflictos en el bajo mundo.

Según la acusación, García, que estaba en disponibilidad como policía y bajo sospecha de trabajar para un narco conocido como “Polaquito”, había citado a Celis. Se hizo pasar a buscar en un Chevrolet Corsa robado, con la excusa de ir a buscar el dinero de la venta de una amoladora.

El Corsa, escena del delito, era en realidad un auto robado.
El Corsa, escena del delito, era en realidad un auto robado.

Mientras estaban estacionados, un auto gris pasó a los tiros contra el Corsa. Para la Fiscalía, ese ataque formaba parte de un plan previo y fue utilizado como pantalla para el posterior asesinato que, contra todo pronóstico, quedó en grado de tentativa.


 
 
 

Los dos disparos que cambiaron todo

En ese contexto, según la reconstrucción que el tribunal dio por acreditada, García sacó un arma y le disparó dos veces a Celis en la cabeza dentro del vehículo. Uno de los proyectiles le atravesó el cráneo por la zona orbital y le destruyó los ojos, dejándolo ciego. El otro impacto se registró en el cuello.

Tras el ataque, García se ocultó en la casa de un vecino. Luego volvió a la escena, se identificó como policía mostrando su credencial y llamó al 911 desde su celular. Investigaciones posteriores revelaron que reinició ese teléfono de fábrica, eliminando información relevante, lo que despertó las sospechas de los investigadores.

Inicialmente fue demorado, pero recuperó la libertad tras declarar como supuesto testigo. Alegó que los disparos provenían del vehículo que había pasado por el lugar.

La clave: la víctima que sobrevivió para contarlo

El caso dio un giro radical cuando Emanuel Celis logró sobrevivir tras múltiples intervenciones médicas y pudo declarar. Su testimonio fue fundamental: aseguró que García fue quien le disparó y detalló minuciosamente la mecánica del hecho.

La detención de Pitu García, en Villa Gobernador Gálvez.
La detención de Pitu García, en Villa Gobernador Gálvez.

Durante el juicio, los jueces valoraron especialmente esa declaración, junto con pruebas científicas contundentes. Entre ellas, un dermotest positivo en ambas manos del acusado y la presencia de residuos de disparo en el interior del vehículo.

Los informes médicos también fueron cruciales, ya que establecieron que la trayectoria de los disparos fue de derecha a izquierda, lo que coincidía con la hipótesis fiscal y refutaba la versión del acusado.

Los vínculos con el bajo mundo que pesaron en la condena

Otros testigos señalaron que García frecuentaba a la víctima y que incluso le había proporcionado papeles policiales para circular con el Corsa robado, el cual tenía pedido de secuestro. También lo vincularon con actividades delictivas, como robos para un narco de la zona: Cristián “Polaquito” Rodríguez.

Rodríguez había sido penado con 15 años de prisión en 2022 por un homicidio cometido, casualmente, en el mismo cruce de Alzugaray y Buenos Aires.

El tribunal consideró probado que los disparos contra la carrocería del Corsa fueron parte de una maniobra planificada para encubrir la ejecución fallida de Celis.

García, detenido por Asuntos Internos en marzo de 2023, permanecía en prisión preventiva desde entonces y siempre mantuvo su inocencia. Con el veredicto de este miércoles, quedó formalmente condenado a una pena de cumplimiento efectivo.

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