Un plan para traer gas natural al NEA antes de terminar el gasoducto
Un informe propone adelantar la llegada de gas natural a Corrientes y Misiones con camiones criogénicos, mientras se construye el gasoducto troncal. La inversión estimada supera los 2.800 millones de dólares y promete un fuerte ahorro para los hogares.
Un estudio de prefactibilidad propone adelantar la llegada de gas natural a Corrientes y Misiones mediante camiones criogénicos, antes de que concluya la obra troncal. La iniciativa, elaborada por el ingeniero José Sesma, CEO de Integración Bioceánica Americana SA (Ibasa), estima una inversión de hasta 2.804 millones de dólares y contempla una red de 1.136 kilómetros que conectaría la región con el sistema nacional de gas, con posibilidades de exportación a Paraguay y Brasil.
El proyecto, al que accedió El Libertador, plantea la construcción de un gasoducto troncal que uniría Colonia Libertad, en el norte correntino, con Posadas y los principales nodos energéticos de Misiones, con ramales hacia Puerto Iguazú, Bernardo de Irigoyen y Paraguay. También se evalúa una vinculación comercial con los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina.
La traza se divide en dos bloques: el primero, de 515 kilómetros y 24 pulgadas, conectaría Colonia Libertad con Posadas; el segundo, de 621 kilómetros y 16 pulgadas, cubriría el tramo misionero hasta la frontera internacional.
Gasoductos virtuales como puente
Uno de los puntos centrales del estudio es el uso de Gasoductos Virtuales de Gas Natural Comprimido (GNC) y Gas Natural Licuado (GNL) como mecanismo de transición mientras avanza la construcción de la traza enterrada. El fluido se transportaría en camiones criogénicos hasta plantas ubicadas en las puertas de las ciudades, desde donde se inyectaría en las redes urbanas ya construidas.
Sesma cuestionó: «¿Por qué una región debería esperar a que finalice la totalidad del gasoducto físico para comenzar a utilizar gas natural?». Según explicó, la idea es desarrollar la demanda de manera anticipada, de modo que cuando la obra troncal esté terminada, el sistema virtual pueda sustituirse progresivamente por el transporte convencional. «No se reemplaza la obra. Se anticipan sus beneficios», resumió.
El ingeniero también planteó el dilema de fondo: «¿Seguiremos esperando que llegue el gas natural para comenzar a desarrollarnos, o comenzaremos a desarrollar la demanda para que el gas natural llegue antes?».
Impacto en las tarifas domiciliarias
El informe proyecta el impacto sobre los hogares que hoy dependen del gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas. Un hogar que consume dos garrafas de 10 kilogramos por mes destina actualmente unos 48.000 pesos a ese gasto. Con el gasoducto físico y amortizada la infraestructura domiciliaria, la factura definitiva de gas natural rondaría los 11.327 pesos mensuales, un ahorro permanente para las familias.
La demanda proyectada asciende a un millón de metros cúbicos diarios tanto para Corrientes como para Misiones, sobre una disponibilidad de 12,5 millones que dejaría libre el sistema existente entre Aldea Brasilera, en Entre Ríos, y Paso de los Libres, descontado el volumen comprometido con Uruguayana, en Brasil. El saldo, de 10,5 millones de metros cúbicos diarios, quedaría disponible para sostener la exportación hacia Paraguay, Paraná y Santa Catarina.
Dos posibles escenarios
Sesma compara un escenario histórico, basado en valores de obras públicas del Estado argentino, con un escenario de optimización sustentado en la contratación competitiva y la adquisición internacional de materiales. Bajo el primero, la inversión de ambos bloques alcanzaría los 2.804 millones de dólares; mientras que, con el segundo, se reduciría a 1.986 millones, una diferencia de 817 millones que «constituye una oportunidad económica relevante para el proyecto», adujo.
La propuesta plantea que la red urbana y el gasoducto troncal avancen de manera simultánea, sin depender de una única fecha de finalización, en un esquema presentado como alternativa para acelerar la llegada del gas natural por redes al NEA.