Un pedido de años y un operativo que sorprendió a todos en la terminal de Formosa
Todos esperaban un paro o un corte, pero los micros salieron igual. Lo que escondía el operativo policial en la terminal de Formosa.
La Estación Terminal de Ómnibus de Formosa (ETOF) amaneció este viernes con un despliegue inusual de la Policía de la Provincia. Efectivos se apostaron en distintos sectores del edificio y en las plataformas de maniobra, lo que generó asombro entre pasajeros y trabajadores. Sin embargo, el servicio de transporte no sufrió demoras ni interrupciones: los colectivos de corta, media y larga distancia circularon con total normalidad.
El operativo, según explicó el delegado sindical Rubén, no respondió a una medida de fuerza ni a un conflicto gremial declarado. El origen está en un reclamo que los maleteros vienen sosteniendo hace años: conseguir un espacio físico dentro de la terminal para resguardarse y guardar sus pertenencias. Rubén dialogó con el programa Algo Está Pasando, de FM VLU 88.5, y expresó su desconcierto por la respuesta policial.
Un reclamo que viene de lejos
El pedido de los maleteros no es nuevo. Según el delegado, la exigencia de un lugar adecuado para el personal se arrastra desde hace años, pero recién ahora decidieron formalizar las gestiones con notas y documentación ante las autoridades. “El planteo que venimos realizando no es de ahora, hace años que venimos con esto. Nada más que ahora estamos haciendo el reclamo por carga de documentos y notas, cosas que nunca antes se habían hecho”, detalló.
“No sé por qué hay policía por pedir un lugar donde guardar nuestras cosas y poder resguardarnos nosotros. No sé qué tiene de malo eso, la verdad no entiendo tampoco”, agregó el referente gremial.
Trabajo a la intemperie
Los maleteros de la terminal trabajan a la intemperie, soportando lluvias, calor extremo y frío. Antes se ubicaban bajo una palmera, pero la administración les impidió permanecer allí. Hoy ocupan unos sillones en el sector de espera, y de ahí no piensan moverse. “Estamos afuera, llueva, haga calor o frío. Estamos adelante, bajo un techo; antes estábamos abajo de una palmera hasta que la señora mandó a cerrar todo porque no quería que estuviéramos ahí. Ahora estamos sentados en los sillones de adelante y de ahí no nos vamos a mover, esto ya es demasiado”, aseveró.
El delegado señaló a la contadora Susana Vera como la responsable de la administración de la terminal, con quien mantuvieron conversaciones sin llegar a un acuerdo.
Sin sueldo fijo y con una propuesta sobre la mesa
El grupo de maleteros está integrado por entre 18 y 20 personas, cuyas familias dependen de las propinas que les dejan los pasajeros. No tienen relación de dependencia ni un sueldo mensual: viven de la voluntad de los viajeros. Rubén explicó que pertenecen al Sindicato de Trabajadores Maleteros de la República Argentina (SIGMARA), con sede central en Buenos Aires, y que en todas las provincias los maleteros cuentan con un lugar propio, menos en Formosa.
“Somos un gremio nacional que tiene sede central en Buenos Aires y estamos en todas las provincias. No tenemos sueldo, trabajamos por la propina. En todas las demás provincias los maleteros tienen un lugar. No sé por qué acá en Formosa se niegan a darnos un espacio, que no es mucho lo que le pedimos, para poder estar y guardar nuestras cosas nada más”, fundamentó.
Ante la negativa de ceder un espacio gratuito, los trabajadores ofrecieron pagar un alquiler por un sector del edificio. “La contadora nos dijo que no tiene lugar. Es más, nosotros le habíamos pedido en varias oportunidades que nos alquile un sector si no nos quiere dar uno, que nosotros lo venimos a pagar. Pero se niega rotundamente a alquilarnos o darnos un espacio, teniendo metros cuadrados de sobra”, sostuvo.
Normalidad y desconcierto
A pesar de la presencia policial, no hubo bloqueos ni cortes. Los micros salieron en horario y los trabajadores realizaron sus tareas con regularidad. Rubén remarcó la desproporción del operativo: “Los micros salen normal, nadie habló de cortar ni de cerrar nada, por eso me sorprendió el tremendo despliegue policial que hay en la terminal. La verdad no me lo esperaba, es un show bastante grande”.
El delegado insistió en que el reclamo es pacífico y que siempre hubo diálogo. “Somos simples trabajadores que estamos pidiendo un lugar para poder estar y guardar nuestras cosas nada más”, concluyó.
La situación en la terminal sigue con una tensa calma, mientras los maleteros esperan una respuesta institucional que ponga fin a un conflicto que afecta a decenas de familias.