Un pasajero arrojó una mochila y el vuelo casi termina en pelea
Casi dos horas de demora y una discusión que casi termina en pelea: un pasajero arrojó una mochila ajena en un vuelo con destino a Buenos Aires.
Un hecho insólito retrasó un vuelo de Aerolíneas Argentinas que debía partir desde el aeropuerto Chapelco hacia Aeroparque. La discusión por el espacio para el equipaje de mano escaló hasta que un pasajero arrojó una mochila ajena, lo que obligó a intervenir a la tripulación y a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
El origen del conflicto
El problema comenzó durante el embarque, que ya llevaba demora. Las zonas 1 y 4 fueron las últimas en habilitarse y, cuando esos pasajeros subieron al avión, se encontraron con que la mayoría de los compartimentos superiores ya estaban ocupados.
No solo había valijas tipo carry-on: también había mochilas, bolsas y camperas. Esa situación impidió que varios viajeros pudieran guardar su equipaje de mano, y los reclamos no tardaron en aparecer.
Con el correr de los minutos, el malestar fue en aumento. La tripulación empezó a intervenir para intentar ordenar las pertenencias y contener las discusiones, pero no alcanzó.
El momento de mayor tensión
En un momento dado, un hombre que no podía ubicar su mochila la arrojó. El dueño de esa mochila se levantó de inmediato y fue a confrontarlo.
“¿Qué hacés, flaco?”, le recriminó mientras se acercaba con intención de pelear. La situación generó preocupación entre los pasajeros que estaban alrededor.
Otros pasajeros se interpusieron y lograron separarlos antes de que el enfrentamiento fuera a mayores. Una integrante de la tripulación también participó para recuperar el control dentro del avión.
La intervención de la PSA
Como el conflicto persistía, convocaron a personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Los agentes ingresaron a la aeronave y dialogaron con el pasajero que había arrojado la mochila.
Le explicaron la gravedad de su comportamiento dentro de un avión y le advirtieron que su conducta sería observada durante todo el viaje. Además, le dijeron que si repetía una actitud similar, podrían esperarlo cuando aterrizara en Buenos Aires.
Disculpas y despegue
Después de la charla con los efectivos, el hombre se levantó de su asiento y pidió disculpas por lo ocurrido. El gesto generó reacciones mixtas: algunos pasajeros aplaudieron, mientras que otros seguían molestos por lo que habían tenido que vivir.
Una vez que se calmó la situación, la tripulación retomó los preparativos para el despegue. El avión permaneció unos diez minutos más en tierra tras el incidente.
Finalmente, el vuelo partió rumbo a Aeroparque con una demora acumulada de casi dos horas respecto del horario original.