Un nene con una enfermedad neurológica ya tiene su silla de ruedas: el gesto que emocionó a todos
Un niño con una enfermedad que afecta su movilidad recibió una silla de ruedas tras la gestión del Rotary Club y el Gobierno. ¿Cómo cambiará su vida este gesto solidario?
Máximo, un niño que padece una dolencia en el cuerpo calloso y no puede caminar, recibió una silla de ruedas que cambiará su día a día. Su papá no dudó en agradecer al Gobernador Sadir y al Rotary Club por la rápida respuesta.
¿Qué le pasa a Máximo?
El menor sufre una alteración en el desarrollo del cuerpo calloso, la estructura que conecta ambos hemisferios del cerebro. Esto le provoca severas dificultades motrices, de aprendizaje y del habla, y le impide movilizarse por sí mismo.
Con el tiempo, trasladarlo se había vuelto cada vez más difícil para su familia, sobre todo para ir a consultas médicas y realizar actividades esenciales. La llegada de la silla representa un alivio enorme.
Un trabajo en equipo que dio frutos
La entrega fue posible gracias a la gestión del Rotary Club, que articuló con las autoridades provinciales. El papá de Máximo destacó la celeridad con la que se movieron todos los actores involucrados.
“Esto es mucho más que una silla, es calidad de vida para mi hijo”, expresó el padre, visiblemente emocionado. La solidaridad comunitaria volvió a demostrar su poder transformador.
¿Qué es la enfermedad del cuerpo calloso?
El cuerpo calloso conecta los hemisferios cerebrales. Cuando no se desarrolla correctamente, suele estar presente desde el nacimiento y puede generar desde síntomas leves hasta discapacidades severas. En el caso de Máximo, requiere asistencia permanente y terapias constantes.
La silla de ruedas no solo le devuelve movilidad, sino también inclusión: ahora podrá participar de su rutina cotidiana con más comodidad y seguridad.