Un ñandú puntano se cuela en la vitrina nacional de los videojuegos: dónde se podrá jugar
San Luis suele quedar lejos de las grandes vidrieras tecnológicas del país. Un ñandú desarrollado en la UNSL acaba de romper esa lógica: fue elegido para uno de los encuentros de videojuegos más importantes de Argentina y tendrá dos días para que el público lo pruebe en Buenos Aires.
Un videojuego hecho de punta a punta en la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) se metió entre los elegidos de uno de los encuentros más importantes de la industria argentina. Se llama “Yandó: El Legado Perdido” y combina aventura, exploración y educación ambiental con los paisajes y la fauna de la provincia como bandera.
El proyecto, producido por UNSL TV, fue seleccionado para EVA 2026, la Exposición de Videojuegos Argentina, que llega a su 24ª edición. El evento se desarrollará entre el 21 y el 24 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires.
Dónde y cuándo se podrá probar
“Yandó” dirá presente en dos frentes. Por un lado, integrará el catálogo digital de EVA Play. Por el otro, tendrá su propio espacio de exhibición presencial el viernes 23 y el sábado 24 de octubre en BA Ferial, donde el público podrá sentarse a jugar y charlar con los desarrolladores.
La cita reúne a estudios, programadores, diseñadores, publishers, inversores y plataformas tanto nacionales como internacionales. En esta edición, EVA Play exhibirá más de un centenar de videojuegos desarrollados recientemente en Argentina y Latinoamérica.
Un ñandú con una misión
La propuesta es una aventura de plataformas y exploración 2.5D, pensada especialmente para niños y preadolescentes. El protagonista es un ñandú que debe atravesar distintos escenarios de San Luis para recuperar los huevos que le robaron de su nido.
En ese recorrido aparecen paisajes reconocibles de la provincia, como el Parque Nacional Sierra de las Quijadas y La Carolina. También se cruzan especies características de la región: la mara, el pecarí, el venado de las pampas y otros animales autóctonos.
La variedad también se juega en la mecánica. En uno de los niveles, el personaje entra a una mina y avanza sobre rieles, lo que cambia por un rato la dinámica hacia una experiencia de velocidad.
Aprender sin darse cuenta
Detrás de la aventura hay un objetivo educativo: acercar a las nuevas generaciones al conocimiento de la fauna autóctona de San Luis. La idea surgió de una observación repetida en el trabajo con chicos, que reconocían sin problema animales como pandas o jirafas pero les costaba más identificar las especies que viven en su propia provincia.
“El gran desafío fue tomar toda esa riqueza natural nuestra y transformarla en un mundo divertido y accesible, para que las infancias puedan interactuar con su propio entorno y aprender jugando”, explicó Cristian Fernández, uno de los desarrolladores.
El aprendizaje también tiene recompensa dentro del juego: a medida que avanzan, los jugadores recolectan semillas y las canjean por tarjetas con fotografías reales de animales, datos científicos y curiosidades de cada especie.
El contenido contó con el asesoramiento científico-técnico del proyecto universitario Biodiversidad desde el Sur, vinculado a la UNSL y al IMIBIO, y con la colaboración de fotógrafos de la provincia que cedieron imágenes de fauna autóctona.
De los cortos animados al videojuego
El desarrollo se hizo desde UNSL TV con un equipo integrado por Cristian Fernández y Héctor Rojo, bajo la coordinación de Lourdes Pohn y con el asesoramiento de docentes y especialistas.
El proyecto arrancó hace más de un año con cortos animados protagonizados por animales de San Luis. Esa experiencia fue la base para dar el salto hacia un producto interactivo.
Hoy el videojuego está en su etapa final: todos los niveles ya están diseñados y el equipo trabaja en los ajustes de sonido y otros detalles previos al lanzamiento.
La presencia en EVA servirá, además, para ver cómo reaccionan los jugadores, recibir devoluciones de profesionales de la industria y explorar posibles vínculos con instituciones o socios que permitan ampliar la distribución.
Para la UNSL, la selección abre una ventana que excede al mundo gamer: paisajes, animales y conocimiento científico producido en San Luis se convierten en una experiencia digital para las nuevas generaciones. El desafío después de la exposición será transformar ese envión nacional en mayor circulación. Si lo logra, un ñandú que recorre Sierra de las Quijadas y La Carolina podría volverse una forma distinta de mostrar San Luis dentro y fuera de la provincia.
