Un mes y medio sin poder hacer un trámite: el pueblo donde la basura ya se apila en las tres entradas
Hace un mes y medio que la municipalidad de Villafañe está tomada y los trámites no se pueden hacer. La basura se apila en las tres entradas del pueblo y los empleados municipales esperan saber qué va a pasar con ellos cuando todo se normalice.
La localidad formoseña de Mayor Villafañe cumple alrededor de seis semanas con la municipalidad tomada y el Concejo incluido en la medida, un bloqueo que dejó a los vecinos sin trámites, sin mantenimiento y con los residuos acumulados en los accesos al pueblo. La parálisis se desató después de la destitución del intendente Santos "Sata" Osorio y mantiene en vilo tanto a la comunidad como a la planta de empleados comunales.
El panorama lo describió el delegado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), César Villasanti, en diálogo con el programa radial Algo Está Pasando, que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO. El referente gremial detalló cómo es el día a día bajo la toma, la inquietud que recorre al personal y el deterioro de los servicios más básicos.
Una toma que no distingue oficinas
Villasanti se ocupó de marcar una diferencia que considera central para dimensionar el conflicto: no se trata de la intendencia, sino de todo el edificio municipal. "No es la intendencia, sino la municipalidad la que está tomada. La municipalidad completa, el Concejo, todo completo", afirmó.
El bloqueo, según precisó, ya lleva un tiempo prolongado. "Ya estamos yendo por un mes y medio", sostuvo el dirigente, que describió el efecto concreto sobre la vida cotidiana: con las dependencias cerradas, ningún vecino puede iniciar o completar un trámite.
Lo único que funcionó fue el pago de sueldos
Dentro de ese congelamiento, la tesorería solo se abrió para cumplir con los salarios. "Lo único que salió acá es que se pudo pagar el sueldo, que la tesorería fue, firmó y se pudo pagar; después, lo demás sigue con el problema", explicó Villasanti.
El resto de las prestaciones quedó resentido. "No se pagan los impuestos, la recolección de basura se hace solamente un día, que es los viernes, no se corta el pasto ni se hace mantenimiento. No se puede hacer ni un trámite en la municipalidad tampoco; estamos aislados de todo", enumeró.
El miedo que recorre a los empleados
La incertidumbre no golpea solo a los contribuyentes. Entre los trabajadores municipales se instaló la pregunta por lo que vendrá cuando la situación se normalice, con el temor a posibles represalias como telón de fondo.
"Los trabajadores son los que más preocupados estamos porque sigue todavía la pregunta de cuándo vamos a volver y qué va a haber en el medio, si va a haber persecución o no", planteó el delegado. Y recordó un episodio previo: "Acordemos que el ex intendente pedía que vayan a la municipalidad y muchos no fueron por el temor de un desalojo que al fin no hubo".
El clima interno, según describió, sigue dominado por la expectativa. "Los compañeros están en el tema de si va a haber o no haber persecución, qué es lo que va a pasar, y estamos todos a la espera", completó.
La polémica por los fondos de coparticipación
Otro eje del debate es el dinero que recibe el municipio. De acuerdo con lo que se expuso en el programa radial, en septiembre Villafañe se ubicó décimo en el ranking provincial por volumen de coparticipación, con más de 400 millones de pesos. Ese flujo, sin embargo, no aparece reflejado en la infraestructura ni en el estado de las calles.
Villasanti contrastó esas cifras con los números que manejaba la representación gremial antes del conflicto. "Antes de que se tome el municipio nosotros manejábamos los números de 280 millones que entraban al municipio, y el 20% se iba al Concejo, que eran entre 60 y 70 millones de pesos. Ahora salió este comunicado de que aumentó el caudal en estos meses de conflicto, casi al doble", señaló.
Pese a eso, el dirigente fue prudente a la hora de confirmar si esos montos efectivamente ingresaron a las arcas locales. "No puedo opinar si entró esa plata o no porque tengo que ver realmente. No puedo decir sí o no, pero la data que manejábamos nosotros los delegados era esa", aclaró.
Basura en los accesos y caminos intransitables
El corte casi total de la recolección de residuos cambió el paisaje de la localidad y de la zona periurbana. La acumulación se advierte en cada uno de los ingresos a Villafañe, una situación que las lluvias de la última semana agravaron.
"En las redes sociales es donde más se nota el enojo de la gente", observó Villasanti, y describió el recorrido: "La basura: salís hacia la entrada de Formosa para Villafañe y está afuera; de la entrada del Colorado para Villafañe, la basura toda afuera en la calle; y en la entrada del 42 a Villafañe, la basura está todavía afuera".
El temporal terminó de complicar el cuadro. "La semana pasada llovió toda la semana, imagínese lo que pasó ahí: llovía y la basura afuera. Los caminos un desastre, el mantenimiento de las rutas es un chiquero de chancho cuando llueve", graficó el referente gremial.
Con la disputa de poder todavía abierta, la acefalía en la gestión y los servicios públicos interrumpidos, la comunidad de Villafañe afronta un escenario de vulnerabilidad inédito y sin precisiones sobre cuándo ni de qué modo se restablecerá el funcionamiento institucional.