Un mensaje en la pared de un aula desató el pánico y movilizó a toda la policía
Todo comenzó con unas palabras escritas en una pared durante una clase. Lo que sucedió después movilizó a múltiples unidades policiales y puso en alerta a toda una escuela. ¿Cómo terminó esta situación que generó tanto temor?
Una amenaza escrita en una pared durante una clase de inglés generó una intervención policial masiva en una escuela. Las autoridades activaron protocolos de emergencia y movilizaron múltiples unidades ante el temor de un posible tiroteo, aunque luego un estudiante reveló que todo había sido una broma.
El incidente ocurrió este 16 de abril en la Escuela de Comercio “Dr. Miguel Lillo”, ubicada en calle Brasil al 1700. Durante el desarrollo de una clase, se detectó un mensaje inquietante escrito en una de las paredes de un aula de tercer año, que hacía referencia a una presunta amenaza de tiroteo.
¿Cómo se descubrió la amenaza?
La docente Nerina Leonela Mirabal fue quien observó la inscripción mientras dictaba su clase de inglés alrededor de las 12 horas. Inmediatamente, dio aviso a la dirección de la institución. La directora Andrea Abdale procedió a aplicar los protocolos establecidos, dando lectura al decreto vigente firmado por el gobernador de la Provincia, Osvaldo Jaldo.
Ante la situación de alarma, un alumno de 13 años se presentó de manera voluntaria para aclarar que el mensaje era solo una broma de mal gusto, sin ninguna intención real de concretar la amenaza planteada. Posteriormente, la madre del menor llegó al establecimiento acompañada por su representante legal.
¿Qué medidas se tomaron?
Personal policial de la Unidad Regional Norte, a través de la Comisaría de Yerba Buena, se hizo presente en el lugar junto a efectivos de la Patrulla Motorizada y otras unidades operativas. Aplicaron los protocolos de seguridad vigentes y resguardaron a toda la comunidad educativa durante la intervención.
La situación fue puesta en conocimiento de la Unidad Fiscal Criminal 2 del Centro Judicial Capital, que dispuso una serie de medidas investigativas. Entre ellas, se ordenó el relevamiento de cámaras de seguridad y la toma de declaraciones testimoniales a las autoridades escolares y personal docente. También se dio intervención a la Dirección de Criminalística para el análisis correspondiente.
Desde las autoridades se destacó la rápida actuación conjunta entre la institución educativa y las fuerzas de seguridad. Esta coordinación permitió llevar tranquilidad a la comunidad y activar todos los mecanismos preventivos previstos para este tipo de situaciones de riesgo.