Un médico de 84 años vivió dos asaltos en dos semanas: la escalofriante maniobra de los ladrones para escapar
¿Qué maniobra usaron los ladrones para escapar de la casa del médico de 84 años? La respuesta está en el frente destrozado y en la camioneta que quedó en el medio.
Un médico jubilado de 84 años ya no siente su casa como un refugio. En apenas dos semanas, su vivienda de la zona de 19 y 34, en La Loma, fue blanco de dos ataques. El primero ocurrió a plena luz del día; el segundo, en la madrugada de ayer, cuando tres delincuentes volvieron a entrar pese a que la propiedad contaba con cámaras, alarma y cerco eléctrico.
En el primer episodio, un ladrón lo sorprendió por la espalda y lo golpeó. En el segundo, uno de los intrusos usó la propia camioneta de la víctima para retroceder y destrozar el frente de la casa, abriéndose paso para huir junto a sus dos cómplices. Ninguno de los tres fue detenido.
La vereda: el rastro de la destrucción
Parte del portón y del cerco de madera quedó desprendida y tirada sobre el piso. La entrada de la vivienda terminó destrozada. Una patrulla municipal permanecía ayer frente al domicilio, mientras el jubilado intentaba asimilar una seguidilla de hechos que, según le contó a El Día, le dejaron una marca más profunda que la pérdida de objetos.
“Me robaron la paz y la tranquilidad”, dijo afligido al diario.
Un cumpleaños que terminó en asalto
El primer robo ocurrió el 18 de septiembre, cerca del mediodía. El médico había llegado a su casa en la camioneta, entró al predio, cerró el portón y se dirigió al interior. Era su cumpleaños y acababa de volver con una empanada, según recordó.
No llegó a disfrutarla. Cuando iba hacia una de las habitaciones, escuchó ladrar a su perra. Al acercarse, un hombre que ya estaba dentro de la vivienda salió de un sector donde se había ocultado y lo sorprendió por detrás.
“Me agarró de atrás y me golpeó”, relató a El Día.
El sospechoso, de unos 25 años y con el rostro cubierto, habría ingresado tras esconderse detrás de la camioneta, según la víctima y la hipótesis policial. Se llevó dinero, unos 20 relojes —varios reconocimientos médicos con su nombre— y las llaves de la casa y del vehículo. Incluso le preguntó cómo abrir el portón para escapar. La camioneta apareció abandonada a pocas cuadras y el jubilado debió cambiar los códigos de acceso.
Catorce días después, la alarma y la huida
Ayer, pasadas las 2 de la madrugada, el hombre escuchó que se activaba la alarma y alcanzó a advertir que habían ingresado otra vez a su propiedad. Un delincuente entró al predio mientras otros dos lo esperaban afuera. Las cámaras registraron cómo llegó hasta una entrada e intentó abrirla con algo que llevaba consigo. Luego volvió hacia la camioneta, la puso en marcha y dio marcha atrás para embestir el frente y abrirse paso. El portón y el cerco quedaron destrozados.
Los tres escaparon y por ahora no hay detenidos. La Policía analiza las imágenes para identificarlos y determinar si se trata de la misma banda que actuó el 18 de septiembre, cuando se llevaron el sistema de cámaras de la casa.