Un jurado popular la absolvió tras ser acusada de matar a su pareja durante un ritual con hongos alucinógenos
Un jurado popular absolvió a Marisel Solís, acusada de matar a su pareja durante un ritual con hongos alucinógenos en San Pedro. ¿Qué pruebas inclinaron la balanza?
Marisel Solís fue declarada no culpable por un jurado popular en un caso que conmocionó a la localidad bonaerense de Pueblo Doyle. La mujer enfrentaba una acusación por homicidio agravado por el vínculo tras la muerte de su pareja, Marcel Xavier González, ocurrida en junio de 2024.
El cuerpo del hombre, de 33 años y nacionalidad uruguaya, fue hallado en el interior de una vivienda con múltiples heridas cortantes y rodeado de un charco de sangre. Lo que inicialmente se investigó como un posible suicidio dio un giro inesperado cuando la causa fue recaratulada como homicidio agravado.
¿Qué dijo la acusada sobre la noche del hecho?
Solís sostuvo durante todo el proceso que ambos habían consumido hongos alucinógenos esa noche. Según su versión, salió a caminar para “bajar” los efectos, luego se quedó dormida y no recordó nada más hasta que encontró el cuerpo de su pareja. Sin embargo, las pericias toxicológicas realizadas en La Plata descartaron la presencia de alucinógenos en el cuerpo de la víctima. En el caso de Solís, solo se detectaron restos de un compuesto psicoactivo derivado del cannabis.
De suicidio a homicidio: el giro en la investigación
La UFI N° 7 de San Pedro caratuló inicialmente el caso como suicidio, basándose en pericias que indicaban que las lesiones eran autoinfligidas. Pero la familia de la víctima pidió nuevas pruebas, que determinaron que las heridas no eran autoprovocadas y que ninguno de los dos tenía restos de psilocibina, el compuesto activo de los hongos “cucumelo” mencionados por la acusada. Con estos resultados, la causa pasó a la fiscalía de Baradero y fue recaratulada como homicidio. Solís quedó detenida con prisión preventiva en la Unidad Penal N° 3 desde diciembre de 2024.
El juicio y la absolución
La imputación contra Solís era por homicidio agravado por el vínculo, un delito que prevé como única pena posible la prisión perpetua. Durante el debate oral, la defensa, encabezada por la abogada Antonela Traversaro, cuestionó la validez de las pericias incorporadas al expediente y sostuvo que la acusación carecía de pruebas suficientes para demostrar la responsabilidad de su clienta. Finalmente, tras escuchar a las partes y valorar las pruebas presentadas, el jurado popular resolvió absolver a Marisel Solís y emitió un veredicto de no culpabilidad.