Un jurado en Londres le dio la peor noticia a Russell Brand: no sale en libertad
Un jurado en Londres lo encontró culpable de violación y de tres agresiones sexuales, y el juez ya avisó que no va a salir en libertad. Lo que definirá su futuro se conoce el lunes, y el número que puede caerle encima cambia todo.
El comediante y youtubero Russell Brand fue declarado culpable de un cargo de violación y tres de agresión sexual por un jurado en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres. La decisión, unánime, se conoció el jueves tras unas ocho horas y media de deliberación.
El mismo jurado lo absolvió de otros dos cargos de violación y de uno de tentativa de agresión indecente. Los hechos juzgados, según la fiscalía, involucraron a seis mujeres y se produjeron entre 1999 y 2009, la década en la que Brand pasó de comediante emergente a figura pública de primer nivel en el Reino Unido.
El juez Joel Bennathan anunció que el lunes le impondrá la pena y anticipó que será "un tiempo significativo en prisión". Además le negó la libertad bajo fianza, por lo que Brand permanecerá detenido hasta la sentencia. Las pautas británicas para violación contemplan la cadena perpetua como máximo, aunque lo habitual en estos casos ronda entre cuatro y 19 años.
Qué pasará con las otras causas que tiene abiertas
La condena no cierra el frente judicial para Brand. Una portavoz de la policía de Londres informó, en un comunicado difundido por correo electrónico después de los veredictos, que los investigadores ya lo interrogaron por otras dos denuncias de violación y que remitieron los expedientes a los fiscales. En paralelo, el artista enfrenta una demanda civil en Estados Unidos.
Su equipo legal no respondió de inmediato cuando se lo buscó para obtener una reacción. Durante la lectura de los veredictos, Brand escuchó de pie, sin gestos, desde la cabina de vidrio destinada a los acusados en el fondo de la sala.
El caso que llegó al juicio nació de una investigación periodística
La causa se activó poco más de tres años después de que The Times of London, The Sunday Times y el programa Dispatches, de la televisión británica, publicaran una investigación conjunta sobre el comportamiento pasado de Brand. En ese trabajo, cuatro mujeres lo acusaron de agresión sexual, entre ellas una que habló de violación.
Aquellas revelaciones no lo dejaron solo: Donald Trump Jr. y Elon Musk salieron a respaldarlo. "Apoyo a Russell Brand. Ese hombre no es malvado", escribió el dueño de X. Figuras conservadoras como Tucker Carlson, Megyn Kelly y Charlie Kirk mantuvieron su apoyo incluso después de que la policía lo imputara.
Ninguna de las mujeres de la investigación de 2023 formó parte del juicio en Londres. Sin embargo, algunas de las denunciantes que sí declararon contaron ante el tribunal que se habían presentado tras ver la cobertura mediática.
En octubre, el abogado de Brand, Ian Winter, intentó frenar el proceso con el argumento de que su cliente no podía tener un juicio justo: sostenía que la prensa lo había mostrado como un violador y que esa cobertura había vuelto "imposible persuadir a los testigos" de declarar a su favor. El juez rechazó el planteo y afirmó que se podía confiar en que el jurado evaluaría las pruebas presentadas. La única persona que testificó en persona en su defensa fue Laura, su esposa.
Qué dijeron las denunciantes y qué respondió Brand
La fiscalía describió a Brand como un depredador sexual "despiadado" que llegó a considerar a las mujeres "simplemente un medio para lograr un fin". Por el estrado pasaron las seis denunciantes, que relataron agresiones y violaciones, en algunos casos ocurridas apenas minutos después de conocerlo.
En el Reino Unido, toda persona que denuncia una agresión sexual recibe anonimato de por vida fuera de la sala, sin importar el resultado del juicio.
El veredicto de culpabilidad por violación corresponde a un episodio de 2009. Una mujer declaró, en una entrevista policial reproducida durante el debate, que había ido a la casa de Brand con la expectativa de mantener sexo vaginal consentido. Durante el encuentro, según su relato, él se quitó el preservativo y la penetró analmente. Al principio, dijo, se quedó sin aire de la conmoción, hasta que logró pedirle que se detuviera. "Dije: '¿Puedes parar?'", recordó, y agregó: "Lo dije repetidamente". Según su testimonio, Brand ignoró sus súplicas y la dejó sangrando y con dolor. La mujer contó lo ocurrido a varias personas, algunas de las cuales declararon en el juicio. Brand sostuvo que el sexo anal fue consentido y que ella nunca le pidió que parara.
Otros dos veredictos de culpabilidad se remontan a su etapa de ascenso. Una mujer aseguró que en 2005 Brand la acorraló contra una pared y la besó y manoseó mientras su entorno miraba. "Ocurrió en un instante", declaró. "Ni siquiera tuve tiempo de entender lo que pasaba". Brand negó que ese encuentro haya existido.
En otro caso, una mujer que trabajaba con él en un proyecto en 2009 contó que integrantes del equipo del comediante le avisaron que él solo seguiría con el trabajo si ella le daba un masaje. Al principio pensó que era una broma, hasta que Brand apoyó la cabeza en su regazo. Él declaró que no recordaba el episodio, pero que, de haber pedido un masaje, no habría tenido connotación sexual.
El jurado también emitió dos veredictos vinculados a una mujer que dijo haber conocido a Brand en una fiesta en 2024. Según su testimonio, tras un minuto de charla, sin "ningún coqueteo sexual ni nada por el estilo", él le agarró los pechos y después la metió en un cubículo del baño, donde la obligó a practicarle sexo oral. Brand afirmó que la había invitado "al baño para juguetear" y negó el sexo oral. Por ese hecho fue declarado culpable de agresión sexual, pero absuelto de violación.
En sus declaraciones, Brand fue breve. Reconoció ante el jurado que había "hecho mal uso" de su fama para conseguir sexo, aunque aseguró que siempre hubo consentimiento, algo que calificó como "fundamental, esencial, necesario".
De estrella de la comedia a youtubero conspiracionista
Hoy Brand es conocido sobre todo por su canal de YouTube, con más de 6,6 millones de suscriptores, y por los clips que publica para sus 10 millones de seguidores en X. Pero a comienzos de los 2000 era uno de los comediantes más populares del Reino Unido y un presentador habitual de televisión y radio, identificado por su pelo despeinado y sus jeans ajustados.
Los cargos abarcaron desde 1999, cuando todavía era un comediante aspirante, hasta agosto de 2009, pocos meses después de presentar su espectáculo Scandalous ante 16.000 personas en Londres. En ese período también empezó a hacerse conocido fuera del país: su papel protagónico en la película de 2008 ¿Cómo sobrevivir a mi ex? le abrió el mercado estadounidense y condujo los Premios MTV a los Videos Musicales ese año y el siguiente.
Por entonces hablaba abiertamente de sus adicciones, incluida la del sexo. En sus memorias de 2007, My Booky Wook, contó que su mánager lo había enviado a una clínica para tratar esa adicción, en parte porque su fama de "excesos carnales" le generaba "dificultades profesionales". Los tabloides británicos y buena parte del público de la comedia celebraban esa promiscuidad: The Sun llegó a nombrarlo "follador del año" varias veces.
En los últimos años, su figura viró hacia videos de YouTube de corte conspiracionista, dirigidos a una audiencia estadounidense, con entrevistas a políticos y comentaristas conservadores. Más recientemente, esos contenidos se centraron en su fe cristiana: junto a su esposa publica clips semanales de Sunday Service.