Sergio Camacho, referente de los jubilados nacionales en Jujuy, contó el caso de un paciente grave al que un sanatorio se negaba a internar. La cifra que le pidieron para abrirle una cama y cómo terminó la historia.
Los jubilados afiliados al PAMI en Jujuy atraviesan una situación que los propios referentes del sector no dudan en calificar como "total abandono de persona". La denuncia la formuló Sergio Pedro Camacho, referente de la Asociación de Jubilados y Pensionados Nacionales de la provincia, quien describió un cuadro de prestaciones suspendidas, demoras de más de un mes para conseguir turnos y profesionales que volvieron a cobrar por sus consultas.
En diálogo con Somos Jujuy, Camacho contrastó el presente con lo que el sector tenía hasta hace un tiempo. "Antes nos atendían gratuitamente, los medicamentos gratis, los médicos no cobraban absolutamente nada y las atenciones eran más rápidas", recordó el dirigente.
El problema de fondo: quién decide
Según explicó Camacho, la delegación provincial del organismo reconoce que maneja apenas el 10% del poder de decisión, mientras que el 90% restante se resuelve en Buenos Aires. Esa centralización, sostuvo, es la que dilata cualquier solución para los afiliados jujeños y deja a la oficina local sin margen para destrabar los conflictos cotidianos.
Copagos, turnos lejanos y hospitales públicos como salida
Una de las irregularidades que más preocupa al referente es el regreso del arancelamiento en consultas que antes tenían cobertura total. "El médico de cabecera cobra, el especialista cobra. La forma que se está atendiendo a los jubilados es muy distanciada", remarcó.
El resultado es que los afiliados deben esperar un mes o más para obtener un turno, o directamente recurrir a los hospitales públicos porque no pueden afrontar los costos de una consulta particular.
El caso que expuso la crisis de las internaciones
Camacho relató además una situación límite ocurrida en un sanatorio privado, donde la demora en los pagos de la obra social nacional derivó en la negativa a internar a un paciente en estado grave. "No querían internar porque el PAMI no les pagaba", indicó el dirigente.
Según su testimonio, desde el centro de salud le exigieron $150.000 para ingresarlo de manera particular. Recién cuando intervino personalmente ante el director de la entidad se pudo conseguir una cama para el jubilado.
Reclamos que se acumulan y un frente común
La denuncia de Camacho se suma a las que ya habían planteado otros referentes del sector en la provincia, como Juan Carlos Mamaní, quien había expuesto ante este medio las dificultades para acceder a medicamentos y a prestaciones básicas.
En Jujuy, PAMI cuenta con cerca de 74.000 afiliados repartidos desde La Quiaca hasta el interior provincial. El deterioro del servicio y el cierre de varios centros de jubilados en la capital y en localidades del interior empujaron a las organizaciones de adultos mayores a coordinar un frente de acción directa.
Los representantes trabajan en un petitorio formal que presentarán ante la delegación local del PAMI, la Gobernación de Jujuy y el Gobierno Nacional, con un pedido concreto: la restitución inmediata de los servicios de salud esenciales.