Un jubilado echó a su pareja y a la hija de ella, pero la policía le encontró algo en la cintura
El jubilado echó a su pareja y a la hija menor de la casa y les tiró las cosas a la calle. Cuando la policía llegó, le encontró algo en la cintura que lo complicó del todo: la mujer hasta pidió que no lo detuvieran, pero el fiscal no tuvo dudas.
Una mujer de 32 años denunció que su pareja, un jubilado de 73, la echó de la casa junto a su hija menor y empezó a sacar sus cosas a la calle. El hecho ocurrió en Isla de los Castillos, en el departamento Río Hondo, y terminó con el hombre detenido.
La mujer se presentó en el Centro Judicial de Las Termas y habló con el fiscal coordinador Gustavo Montenegro. Tras escucharla, el funcionario ordenó que efectivos de la Comisaría de la Mujer y la Familia Nº 6 viajaran hasta la vivienda para verificar la situación. La instrucción era clara: si se confirmaba el relato, el acusado debía ser aprehendido.
El operativo en la casa
Los policías llegaron al domicilio y comprobaron que el jubilado había sacado muebles y pertenencias de la mujer a la vía pública. Le informaron que quedaba detenido por orden judicial y procedieron a inmovilizarlo.
Durante la requisa, los uniformados abrieron una riñonera que el hombre llevaba en la cintura. Adentro había una pistola Bersa Thunder calibre 380 con un cargador colocado y tres balas. En el mismo bolso también tenía un segundo cargador con otras cuatro municiones. Todo fue secuestrado por disposición del fiscal Montenegro.
El detenido, que tiene domicilio legal en San Miguel de Tucumán y residencia real en Isla de los Castillos, fue trasladado a la Alcaidía de la Departamental 6, donde quedó alojado a la espera de ser indagado.
El pedido de la mujer
La mujer de 32 años presenció todo el procedimiento. Cuando los policías encontraron el arma, les dijo que el jubilado nunca la había agredido ni amenazado con la pistola. Incluso pidió que no lo detuvieran: solo quería que se llevara sus cosas y no volviera más.
Sin embargo, el fiscal Montenegro ordenó igualmente la aprehensión. La presencia de una pistola cargada y el peligro que eso representaba pesaron más que el pedido de la mujer.