Un jubilado de 80 años quedó seis horas tirado en el piso tras un asalto: los ladrones se llevaron algo que lo dejó sin salida
Dos falsos técnicos entraron a robar a la casa de un jubilado de 80 años en barrio Guadalupe Oeste y, al irse, se llevaron algo que lo dejó atrapado en el piso durante seis horas. Lo que hicieron antes de escapar es lo que complicó todo.
Un jubilado de 80 años vivió una pesadilla en su propia casa de barrio Guadalupe Oeste, en la capital santafesina. Dos delincuentes que se hicieron pasar por técnicos de telefonía lo sorprendieron en la puerta de su vivienda de calle Mitre al 7.300 y, tras amenazarlo con una faca, lo obligaron a tenderse boca arriba en el piso. Allí quedó abandonado durante seis horas, sin poder levantarse por la prótesis de cadera que le colocaron hace apenas tres meses.
El hombre, identificado como Enrique, regresaba en colectivo de una consulta médica cuando fue abordado. Eran pasadas las 15 de este jueves. Su esposa y un grupo de vecinos lograron rescatarlo recién cerca de las 21, después de romper una ventana y una puerta para entrar a la casa.
El ardid de los falsos técnicos
Enrique, que prestó servicios durante 30 años en la fuerza policial, desconfió de inmediato al ver a un hombre con cables y pinzas merodeando la vereda. Pero el andador con el que se moviliza le jugó en contra: se demoró en destrabar la cerradura inferior y fue emboscado.
"Me dijo 'no digas nada y no grites', y ahí apareció el otro. Eran dos. Me dijeron que estaban por poner una línea de teléfono", contó la víctima.
Los asaltantes revolvieron cajones y placares durante casi una hora en busca de dinero en efectivo. Antes de irse, se llevaron electrodomésticos, una notebook, una tablet y billeteras. Pero hubo un detalle que convirtió el robo en una trampa mortal: se llevaron los cuatro juegos de llaves de la propiedad y dejaron a Enrique encerrado, incomunicado y tirado boca arriba en el piso de la cocina-comedor.
"No me podía levantar"
El hombre relató minuto a minuto lo que vivió. "Bajé del colectivo y me vine tranquilo con el andador. Al tipo lo vi golpeando y no me gustó, estaba con unos cables y pinzas. Me demoré en abrir y me puso la faca que tenía filo. Me hicieron acostar mirando para arriba y no me podía levantar. Estuve tirado desde las tres de la tarde", detalló.
La operación de cadera reciente le impedía incorporarse por sus propios medios. Quedó atrapado en el suelo, solo, durante seis horas interminables.
El rescate de los vecinos
La pesadilla terminó cuando su esposa, Elvira, volvió a la casa y descubrió que las cerraduras estaban bloqueadas desde adentro. Su marido no respondía a los llamados. Una vecina subió por el tapial y vio por la ventana lo que pasaba.
"Fue terrible. Tuvimos que romper la ventana y una puerta para poder entrar a auxiliarlo", relató Elvira, que agradeció la solidaridad de toda la cuadra.
La mujer también expresó su malestar por los tiempos de la policía. Aunque llamaron al 911, los peritajes recién llegaron a la 1 de la mañana. "Tiraron todo en la casa y esto no termina ahí", se quejó.
"Son mala gente"
Pese al calvario, Enrique tuvo palabras de resignación para sus agresores. "No me maltrataron ni me golpearon, tuvieron un poquito de piedad en ese sentido, pero son mala gente porque me dejaron tirado en el suelo sabiendo que no me podía levantar solo", concluyó.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Flagrancia del MPA y la PDI, que analizan las cámaras de seguridad del corredor de calle Mitre para dar con los dos delincuentes que siguen prófugos.
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