Un jardín de El Maitén suspendió las clases tras la fumigación y ahora investigan qué quedó en el aire
Docentes y auxiliares del jardín denunciaron irritación en los ojos, dolores de cabeza y náuseas después de la fumigación. Las clases están suspendidas y nadie explicó todavía qué producto se usó ni cuándo podrán volver los chicos.
Docentes y auxiliares de un jardín de infantes de El Maitén, en la cordillera de Chubut, denunciaron malestares físicos después de que se realizara una fumigación en el establecimiento. El personal presentó irritación en los ojos, dolores de cabeza, náuseas y molestias respiratorias, según la denuncia que tomaron las propias trabajadoras del lugar.
Ante el cuadro, las autoridades decidieron suspender las clases. La medida busca evitar que más personas —sobre todo los chicos que asisten al jardín— queden expuestas a posibles residuos del producto químico utilizado durante la aplicación.
Qué se sabe hasta ahora
El episodio derivó en la solicitud de estudios específicos para determinar si quedaron restos del plaguicida en el ambiente. Esos análisis son clave para saber si el espacio puede volver a usarse con normalidad o si hace falta una limpieza profunda antes de retomar la actividad.
Hasta el momento no se informó oficialmente qué producto se aplicó ni quién lo hizo. Tampoco se precisó cuánto tiempo demandarán los resultados de los estudios ni cuándo podrían reabrirse las puertas del jardín.
La situación generó preocupación entre las familias de la localidad, que esperan respuestas sobre las condiciones del edificio y sobre los pasos a seguir para que los chicos puedan volver a clases sin riesgos para la salud.