Un infiltrado en los grupos de WhatsApp hizo caer a la red de apuestas ilegales más grande de Salta
Once condenados, plataformas como BET91 y Celuapuestas y un infiltrado que se metió en los grupos de WhatsApp de la organización: la trama que destapó el negocio de apuestas clandestinas que funcionaba en Salta y que ahora mira de cerca la Justicia.
La Justicia de Salta cerró un capítulo clave en una de las causas más importantes contra el juego clandestino en la provincia. Once personas fueron condenadas por organizar y explotar casinos online sin habilitación, y en el centro de la investigación apareció una figura poco habitual: un agente encubierto digital que se metió desde adentro en la estructura.
La Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC) fue la encargada de armar el rompecabezas que terminó en los tribunales. Con las pruebas reunidas, la Fiscalía impulsó acuerdos de juicio abreviado pleno que el juez José Riera, del Colegio de Jueces, homologó. Las penas quedaron en dos y tres años de prisión de ejecución condicional, según el rol que cada acusado tuvo en la organización.
Para llegar a esa instancia, los imputados reconocieron los hechos, aceptaron su responsabilidad penal y dieron el visto bueno a las penas que el Ministerio Público Fiscal había pactado con sus defensas.
Quiénes recibieron las condenas más duras
El magistrado del Juzgado de Garantías de Séptima Nominación impuso tres años de prisión condicional a María Julieta Furquin, Cintia Verónica Gualtiere, Roberto Miguel San Martín y Tomás Nahuel San Martín, a quienes se consideró coautores del delito.
En un segundo escalón, con dos años de ejecución condicional por ser partícipes secundarios, quedaron Mariela Andrea Mollo, Walter Marcelo Lobo, Andrea Celeste Verón, Juan José Carrasco, Lucas Nicolás Galván, Adolfo Ignacio Rodríguez y Constanza María Di Leandro.
La causa, sin embargo, no está cerrada del todo: dos acusados no firmaron los acuerdos de juicio abreviado y su situación seguirá su curso en la instancia de control de acusación.
El negocio que funcionaba a través del celular
Todo empezó con denuncias del Ente Regulador del Juego de Azar de Salta (ENREJA), que detectó plataformas de apuestas virtuales operando sin habilitación. A partir de ahí, la investigación reconstruyó que entre 2022 y 2024 la organización se dedicó a promocionar, administrar y explotar casinos online mediante sitios como BET91, Celuapuestas y la llamada Red Las Únicas.
La estructura tenía una jerarquía bien marcada. Arriba estaban los organizadores y administradores generales; más abajo, los encargados de reclutar cajeros, captar apostadores, vender fichas virtuales y manejar el dinero que entraba por las apuestas.
Las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y las reuniones —tanto presenciales como virtuales— eran las herramientas para sumar operadores, capacitarlos y aceitar los mecanismos de rendición de cuentas. Los cajeros recibían los fondos de los jugadores y los transferían periódicamente a sus superiores, que a su vez enviaban lo recaudado a los niveles más altos de la organización.
Así trabajó el agente encubierto
La pieza que permitió ver el engranaje desde adentro fue un agente encubierto digital, cuya intervención fue autorizada por la Justicia para investigar la actividad en plataformas de apuestas y medios informáticos.
El agente simuló querer sumarse a la red y logró contactarse con integrantes de la organización. Así accedió a grupos de WhatsApp donde circulaban instrucciones, material publicitario y balances de ventas.
También quedaron documentadas reuniones por Google Meet en las que los administradores daban directivas comerciales, empujaban la captación de nuevos jugadores y ofrecían incentivos económicos a los cajeros que cumplieran ciertos objetivos.
Esa información se cruzó con allanamientos, secuestro de documentación y dispositivos electrónicos, escuchas telefónicas y análisis de movimientos bancarios. Con ese material se pudo reconstruir la estructura jerárquica y el circuito financiero de la red.
La causa continúa para Leonardo Piaggio Olivera y Facundo Villalba, los dos acusados que no prestaron conformidad al procedimiento abreviado y cuya situación procesal será tratada en la instancia de control de acusación.