Tres aeroevacuaciones en un solo fin de semana y un helicóptero sanitario que tuvo que bajar en pleno Parque Jaime de Nevares. El detalle que complicó el operativo y por qué el piloto igual dio el visto bueno.
El fin de semana dejó tres operativos de aeroevacuación en la provincia, y el más reciente terminó con un helicóptero sanitario bajando en el Parque Jaime de Nevares. El traslado era para un paciente que había sufrido un infarto agudo de miocardio en Piedra del Águila y necesitaba llegar cuanto antes a un centro de mayor complejidad en la capital neuquina.
La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, a cargo de Luciana Ortiz Luna, coordinó las tres intervenciones junto a la Dirección Provincial de Aeronáutica. Todos los vuelos se hicieron entre el sábado 31 de octubre y el domingo 1 de noviembre, con pacientes en estado crítico que partieron desde el interior provincial.
El aterrizaje que no estaba previsto
Con el cuadro del paciente agravándose, el equipo necesitaba un punto de descenso que recortara los tiempos hasta la clínica. La opción que se definió fue el Parque Jaime de Nevares, en plena ciudad.
El sector no estaba pensado para recibir un helicóptero y presentaba dificultades operativas para el aterrizaje. Aun así, el piloto evaluó las condiciones del terreno y consideró que la maniobra era viable. Esa decisión permitió completar una etapa clave de la aeroevacuación y seguir con el traslado hacia el centro médico.
El paciente ingresó para recibir atención especializada y permanece internado en la unidad de terapia intensiva.
Las otras dos derivaciones del fin de semana
El sábado 31 de octubre, una embarazada de 30 semanas con un cuadro clínico grave fue trasladada desde el Hospital de San Martín de los Andes hasta el Hospital Provincial Castro Rendón, en Neuquén capital, para acceder a una atención de mayor complejidad.
El domingo 1 de noviembre, en tanto, se activó una aeroevacuación desde Chos Malal para asistir a un niño con una patología respiratoria crítica. El pequeño también fue derivado al Castro Rendón, donde podía recibir los cuidados especializados que su condición requería.
El operativo de Piedra del Águila fue el tercero de la serie y el que exigió la solución logística más compleja.
Coordinación entre salud y aeronáutica
Desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos remarcaron el trabajo conjunto entre los equipos sanitarios y aeronáuticos, y destacaron el compromiso de la Dirección Provincial de Aeronáutica, de los pilotos y de todo el personal aeroevacuador que participó de las operaciones.
La estructura aeromédica provincial es la que permite superar las distancias geográficas del territorio neuquino y garantizar derivaciones oportunas cuando la salud de una persona está seriamente comprometida. Cada traslado de este tipo requiere capacidad técnica, preparación profesional y decisiones operativas ajustadas a las condiciones de cada emergencia.
Las tres intervenciones se enmarcan en el trabajo del Gobierno provincial para fortalecer la respuesta ante emergencias, articulando recursos humanos, sanitarios y aeronáuticos para acercar la atención especializada a quienes la necesitan con urgencia.