Un huevo de Pascua con veneno y una nota “con amor”: la macabra venganza que terminó con dos niños muertos
¿Qué llevó a una mujer a enviar un huevo de Pascua envenenado con una nota de amor? La historia detrás de la condena a 66 años de cárcel en Brasil.
Una mujer brasileña de 35 años fue condenada a 66 años de prisión por enviar huevos de Pascua envenenados a la nueva pareja de su exmarido. El ataque, motivado por celos, mató a dos niños y dejó a su madre gravemente intoxicada.
La Justicia de Brasil dictó la sentencia contra Jordélia Pereira Barbosa por el doble homicidio de Luis Fernando, de 7 años, y Evely Fernanda, de 13, y por la tentativa de asesinato de Mirian Lira Rocha, la actual pareja de su exesposo. El hecho ocurrió en abril de 2025 en la ciudad de Imperatriz, estado de Maranhão.
Una farsa de 380 kilómetros
Jordélia viajó desde Santa Inês hasta Imperatriz, una distancia de más de 380 kilómetros, para ejecutar su plan. Se alojó en un hotel con nombre falso y contrató a un motomensajero para entregar los chocolates contaminados con chumbinho, un potente veneno para ratas. Los huevos iban acompañados de una nota que decía: “Con amor para Mirian Lira. ¡Feliz Pascua!”.
La hermana de Mirian, Naiza Santos, relató a TV Mirante que una mujer llamó a la víctima para preguntarle si había llegado el paquete. Cuando Mirian preguntó quién era, la voz respondió: “Ya sabrás quién es”, y cortó.
La tragedia en la mesa familiar
Los niños comieron los huevos junto a su madre. Luis Fernando fue el primero en sentirse mal. A pesar de ser trasladado de urgencia al Hospital Municipal de Imperatriz, murió horas después. Su hermana falleció cinco días más tarde, mientras que Mirian logró sobrevivir gracias a la rápida atención médica.
El disfraz y las pruebas
La policía encontró en poder de Jordélia varias pelucas que usó para disimular su identidad al comprar los chocolates, restos de chocolate en bolsas térmicas y un boleto de colectivo. Durante el juicio, los jurados consideraron probado que actuó con motivo vil, uso de veneno y disimulación.
La acusada admitió haber comprado y enviado el huevo, pero negó haberlo envenenado y culpó a terceros. El tribunal rechazó su versión. Además, la Justicia descartó que no pudiera responder por sus actos.
El juez ordenó el cumplimiento inmediato de la pena, sin derecho a apelar en libertad. También fijó una indemnización mínima de 100 salarios mínimos para Mirian y otros 400 salarios mínimos a repartir entre ella y el padre de los niños.