Un hallazgo inesperado en un geriátrico ilegal de Santa Fe podría resolver una desaparición de hace 10 años
Un geriátrico ilegal en Santa Fe esconde un secreto que podría cambiar una historia de desaparición de 10 años. ¿Reconocerá la hija a su padre?
La historia de Marcelo Fermín Gómez, un marplatense que desapareció hace al menos una década, podría estar a punto de tener un giro inesperado. Un operativo en un geriátrico clandestino de Santa Fe destapó un misterio que ahora une a dos provincias.
¿Un parecido que lo cambia todo?
Todo comenzó cuando la hija de Gómez vio una noticia sobre el allanamiento a un asilo ilegal en la ciudad de Santa Fe. Al observar las imágenes, notó un fuerte parecido entre uno de los adultos mayores que aparecía y su padre. Inmediatamente, dio aviso a las autoridades.
El medio santafesino Aire de Santa Fe fue el primero en dar a conocer el caso, y confirmó que la mujer ya fue contactada por agentes de la Policía de Investigaciones (PDI).
El geriátrico bajo la lupa
El establecimiento funcionaba en calle Gollán al 10.100, en el barrio Nuevo Horizonte, al norte de Santa Fe. Allí se detectaron presuntas irregularidades en las condiciones en las que vivían los adultos mayores, lo que derivó en una investigación judicial.
El hombre cuya identidad se intenta establecer permanece alojado en el Hogar Beata Clara, mientras los investigadores buscan pruebas que permitan confirmar o descartar que se trate del marplatense desaparecido.
Una década de incertidumbre
Según relató Aixa, la hija de Marcelo Fermín Gómez, su padre fue visto por última vez cuando vivía en situación de calle y atravesaba problemas de depresión y alcoholismo.
Un dato físico podría ser decisivo: el hombre desaparecido tiene una cicatriz en uno de sus hombros, producto de una quemadura. Los investigadores buscarán cotejar esa marca con el adulto mayor encontrado en Santa Fe.
El obstáculo de la identidad
Sin embargo, las cosas no son tan simples. Ninguno de los nombres registrados de las personas que estaban en el geriátrico coincide con el de Marcelo Fermín Gómez. Por eso, una de las hipótesis que se maneja es que el hombre podría haber usado una identidad diferente durante todos estos años.
La PDI trabaja para determinar su identidad mediante distintas pruebas, incluyendo sus características físicas y la posible existencia de la cicatriz, además de otros datos que permitan establecer su procedencia.
El misterio sigue abierto y los investigadores esperan que las próximas medidas permitan resolver si el adulto mayor hallado en el asilo clandestino es, efectivamente, el marplatense cuyo rastro se perdió hace una década.