Un gendarme citó a una empleada pública por trabajo: lo que encontró adentro de su casa cambió todo
Una empleada pública santiagueña mantenía contacto con un cabo de Gendarmería por cuestiones laborales. El 10 de octubre él la invitó a encontrarse y la pasó a buscar en una camioneta. Lo que ella declaró después terminó con el hombre detenido.
Un cabo de Gendarmería Nacional de 36 años quedó detenido en Yanda, Santiago del Estero, acusado de abuso sexual con acceso carnal y amenazas agravadas. La denuncia la presentó una empleada pública de la misma edad, que aseguró haber sido agredida durante un encuentro. La causa está en manos de la jueza de Género Norma Morán.
El operativo lo llevó adelante personal del Departamento Trata de Personas y Delitos Conexos. En el allanamiento secuestraron dos teléfonos celulares, una notebook, un arma de fuego, cartuchos y un uniforme de la fuerza, entre otros elementos que ahora forman parte de la investigación.
El contacto que empezó por trabajo
De acuerdo con la denuncia, la mujer y el acusado se conocían desde mayo y hablaban por Facebook y WhatsApp, en principio por cuestiones laborales. El vínculo cambió el 10 de octubre, cuando el hombre la habría invitado a encontrarse y pasó a buscarla en una camioneta 4x4 negra.
Los dos habrían ido hasta la casa del gendarme, donde escucharon música y tomaron fernet. Según el relato que quedó en la presentación judicial, en ese contexto el hombre la llevó a una habitación y comenzó a hacerle tocamientos sin su consentimiento.
La denunciante sostuvo que le pidió que la llevara de vuelta a su casa, pero que el acusado no la escuchó y la habría sometido sexualmente por la fuerza. También declaró que sufrió lesiones y sangrado durante el episodio.
El arma sobre el placard y la respuesta por WhatsApp
En su testimonio, la mujer contó que durante el encuentro el acusado habría mencionado su condición de militar y la posesión de armas. Según su versión, sacó un arma de fuego de un cajón y la dejó sobre un placard.
Siempre de acuerdo con la denuncia, después del episodio el hombre la trasladó otra vez hasta su domicilio. Al día siguiente, la mujer le escribió por WhatsApp para decirle que se sentía mal y que tenía fuertes dolores. La respuesta que se le atribuye al gendarme incluyó una referencia a las cámaras de seguridad que hay en su vivienda, incluso en el dormitorio.
Qué pidió la Justicia
La denuncia se radicó en la Comisaría 16 de Los Flores. Con la intervención de la Justicia se dispusieron las medidas investigativas que terminaron con la detención del sospechoso.
La Fiscalía, por su parte, pidió con urgencia un informe médico sobre el estado de salud de la denunciante, mientras se siguen recolectando pruebas para esclarecer lo ocurrido.
El acusado quedó alojado en una dependencia de seguridad y se espera que sea convocado a prestar declaración indagatoria. La investigación continúa para determinar las circunstancias del hecho y establecer las eventuales responsabilidades penales.