Un exgendarme esperó 20 años el fallo por la muerte de su expareja: el tribunal ya decidió
El tribunal ya resolvió el caso que tuvo en vilo a la justicia misionera durante más de dos décadas: la pena que le espera al exgendarme acusado de matar a su expareja en Posadas. La fiscalía había pedido lo máximo, pero la defensa jugaba otra carta.
El Tribunal Penal 2 de Posadas condenó a prisión perpetua a Ramón Gómez, al hallarlo culpable de haber matado de cuatro disparos a su expareja, María Esther Barreda, de 36 años, en diciembre de 2001, en una vivienda del barrio San Lucas de la capital misionera.
La sentencia se conoció este miércoles, después de tres jornadas de debate y de un expediente que arrastró más de dos décadas de idas y vueltas judiciales.
Qué sostuvo la fiscalía
El fiscal Vladimir Glinka había pedido la pena máxima con un argumento que marcó el juicio: "Mató porque quiso y porque si no era de él, no era de nadie más". En su alegato, el representante del Ministerio Público remarcó que el acusado actuó con intención de matar a su expareja.
Glinka también apuntó contra la estrategia de la defensa. Según su versión, con las pruebas disponibles la causa estaba resuelta a poco tiempo del hecho, pero la parte acusada se apoyó en "la estructura personal de Gómez" para anular el proceso y conseguir el sobreseimiento.
El fiscal fue más lejos al describir el caso: "A la que tenía que defender la mató de cuatro tiros. La mató porque quiso, porque estaba armado y, por sobre todo, porque si no era de él, María Esther no iba a ser de nadie más".
En esa línea, sostuvo que hechos como este impulsaron la creación de la figura del femicidio y lo definió como "el femicidio más claro en la provincia".
Qué planteó la defensa
La defensa había pedido la absolución del imputado. Su argumento central fue que el proceso no tenía validez porque se trataba de una causa ya resuelta en 2003.
El tribunal, finalmente, no aceptó esa postura y resolvió la condena a perpetua para el exgendarme.