Un excanciller alemán brindó con Putin por su cumpleaños y la indignación estalló

El gobierno de Merz habló de una actitud "absolutamente inmoral" y el SPD calificó la visita de "totalmente inaceptable". Las fotos sonriendo con Putin desataron una ola de repudio en plena guerra.

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Un excanciller alemán brindó con Putin por su cumpleaños y la indignación estalló
Un excanciller alemán brindó con Putin por su cumpleaños y la indignación estalló

Gerhard Schröder viajó a Moscú para celebrar los 74 años del presidente ruso y desató una crisis política en Alemania. El gobierno de Friedrich Merz y el propio Partido Socialdemócrata (SPD) criticaron con dureza el encuentro, que el Kremlin difundió con fotos de ambos dirigentes sonrientes y estrechándose la mano.

El canciller alemán está "profundamente indignado" por la visita, confirmada este viernes por su vocero, quien consideró "absolutamente inmoral" que un exjefe de gobierno participe de los festejos mientras continúa la guerra en Ucrania.

"Putin es el único responsable de la guerra en Ucrania. Sus órdenes son la causa de un sufrimiento inconmensurable, de víctimas civiles, de familias destrozadas, de muertos y heridos", sostuvo el portavoz.

El malestar también sacudió al SPD, socio de la coalición gobernante que lideran los conservadores de Merz. Su colíder y ministro de Hacienda, Lars Klingbeil, calificó la visita de "totalmente inaceptable" ante el sufrimiento del pueblo ucraniano, según el diario Süddeutsche Zeitung.

Lo que dijo el Kremlin

La polémica estalló después de que Moscú difundiera las imágenes del encuentro. Según la versión oficial rusa, Putin se enteró de que Schröder estaba en la capital por motivos empresariales y decidió invitarlo a su residencia para celebrar su cumpleaños.

"El presidente invitó a su viejo amigo a su casa. Gerhard Schröder estuvo con Vladimir Putin cuando el jefe de Estado celebró su cumpleaños", señaló el Kremlin, según Reuters.

Una relación que resiste todo

Schröder, de 82 años, gobernó Alemania entre 1998 y 2005 y desde entonces mantiene una estrecha relación personal y empresarial con Putin, que sobrevivió incluso a la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y a las sucesivas sanciones occidentales contra Moscú.

Durante su gestión impulsó una política de acercamiento a Rusia y respaldó el proyecto del gasoducto Nord Stream, diseñado para transportar gas ruso hasta Alemania a través del mar Báltico. Poco después de dejar el poder asumió la presidencia del comité de accionistas del consorcio encargado de la obra, liderado por Gazprom. Más tarde ocupó cargos de alto nivel en la petrolera estatal Rosneft, de cuyo consejo de supervisión se retiró en 2022.

Sus vínculos con Moscú se convirtieron en una fuente permanente de cuestionamientos. Ese mismo año, el Parlamento alemán le retiró el derecho a mantener una oficina financiada con fondos públicos, un privilegio habitual de los excancilleres. Schröder recurrió la decisión ante la Justicia, pero no logró revertirla.

La polémica también llegó al seno del SPD, donde varios dirigentes reclamaron su expulsión. Sin embargo, los procedimientos internos no prosperaron y el exmandatario conservó su afiliación al partido.

Lejos de romper sus vínculos con Rusia, Schröder continuó defendiendo el diálogo con Putin. A principios de este año, el propio presidente ruso lo mencionó como posible interlocutor europeo para negociar nuevos acuerdos de seguridad, una propuesta rechazada por la Unión Europea y el gobierno alemán.

La semana pasada, además, el excanciller se incorporó al consejo de supervisión de Hyperglobus, una cadena surgida de la separación de las operaciones rusas de la empresa alemana Globus Holding, que administra más de 20 supermercados en ese país.

Reacciones cruzadas

La difusión de las fotografías provocó nuevas críticas de dirigentes de distintos partidos. Según la televisión pública alemana ARD, la referente de Los Verdes Katrin Göring-Eckardt calificó la visita como una "vergüenza" y una traición a Europa, mientras que otras figuras de la oposición cuestionaron la cercanía del excanciller con el Kremlin.

Eine Schande für Deutschland. Ein Verrat an Europa. Ein Bärendienst für Frieden. Aber leider habe ich schon nichts anderes mehr von ihm erwartet. pic.twitter.com/O75FV0zpYl

— Katrin Göring-Eckardt (@GoeringEckardt) October 8, 2026

Sin embargo, Ralf Stegner, diputado socialdemócrata especializado en política exterior, defendió el derecho de Schröder a viajar a Moscú y recordó que ya no ejerce funciones públicas.

"No deberíamos practicar un exorcismo en Alemania cada vez que un excanciller viaja a Moscú", sostuvo, según recogió ARD. También planteó que mantener canales de comunicación podría contribuir a un eventual alto el fuego en Ucrania.

La visita se produjo en un momento delicado para Berlín, después de que Merz viajara a Kiev para reafirmar el respaldo alemán a Ucrania y anunciar nueva asistencia militar y energética.

Eine Schande für Deutschland. Ein Verrat an Europa. Ein Bärendienst für Frieden. Aber leider habe ich schon nichts anderes mehr von ihm erwartet. pic.twitter.com/O75FV0zpYl

— Katrin Göring-Eckardt (@GoeringEckardt) October 8, 2026

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