Un docente de 59 años se perdió en el Ñuñorco y ahora lo buscan con perros rastreadores
La familia de Raúl Moyano no tiene noticias suyas desde el 12 de octubre, cuando avisó por WhatsApp que bajaba del cerro. Ahora la búsqueda sumó perros rastreadores y gendarmes de alta montaña: qué zonas peinan y por qué el clima les juega a favor.
La búsqueda de Raúl Moyano, el docente jubilado de 59 años que desapareció mientras subía al cerro Ñuñorco Grande, entró en una nueva etapa. A más de dos semanas de la última vez que se lo vio, los equipos de rescate ampliaron el rango de rastrillaje en la zona de El Mollar y Tafí del Valle, en los Valles Calchaquíes.
El operativo se intensificó por tierra y por aire, con especial atención en los sectores de difícil acceso de la Quebrada del Portugués. La mejora en las condiciones meteorológicas permitió retomar tareas que las tormentas venían complicando.
Quiénes se sumaron al operativo
En las últimas horas se incorporaron 10 gendarmes especializados en rescate de alta montaña, llegados desde La Rioja y desde San Entró por una ventana a la YPF de San Antonio de los Cobres y la caja fuerte le abrió el camino">Antonio de los Cobres, en Salta. También se sumó personal de la Policía Federal Argentina con canes rastreadores entrenados para la ubicación de personas.
Estas brigadas se añaden al despliegue que ya venían realizando la Policía de Tucumán, el grupo C.E.R.O., Bomberos Voluntarios, el Ejército, especialistas de Búsqueda y Rescate de Alta Montaña de Mendoza y brigadistas de Catamarca. Todos ellos trabajaron en medio de complicaciones climáticas extremas, con intensas tormentas, granizo y bajas temperaturas.
Qué dijeron desde el operativo
El director general de Fuerzas Especiales de Tucumán, Mariano Domínguez, confirmó que se recorrieron los filos de montaña del sector sureste y destacó que el buen tiempo permitirá retomar las tareas operativas con el helicóptero de la Provincia.
El último contacto con su familia
Moyano, oriundo del departamento Río Seco y radicado en la Patagonia, inició el ascenso en solitario el pasado 12 de octubre cerca del mediodía. Mientras subía envió fotografías y videos a su familia por WhatsApp.
Su última comunicación quedó registrada a las 17:00, cuando avisó que emprendía el descenso. Desde ese momento se perdió todo contacto. Fue su hijo quien realizó la denuncia, y a partir de allí se desplegó el operativo en los cerros tucumanos.