Un diagnóstico de cáncer y una lucha que no espera: empleada de comercio denuncia a OSECAC
Vanesa Perea, de 36 años, lucha contra el cáncer de mama y contra OSECAC, que le niega la medicación recetada. ¿Hasta cuándo deberá esperar?
Una empleada de comercio de Caleta Olivia, Vanesa Perea, de 36 años, enfrenta una doble batalla: contra el cáncer de mama y contra los engranajes burocráticos de su obra social, OSECAC. Diagnosticada en marzo, aún no recibe la medicación que su médica le prescribió, y su caso estalló públicamente este jueves con una protesta frente a la sede local de la entidad.
Con pancartas que rezaban “La quimio no es un privilegio, es un derecho” y “El cáncer no espera, la medicación tampoco”, Vanesa estuvo acompañada por su familia, amigos y compañeras de trabajo, en un acto de solidaridad que buscó visibilizar una situación límite.
Un calvario de autorizaciones y negativas
Según relató su hermana Daniela a El Patagónico, el conflicto comenzó con demoras en las autorizaciones de los estudios previos al tratamiento oncológico. Con el correr de los meses, la situación se agravó: en el sistema administrativo de OSECAC, Vanesa ni siquiera figuraba correctamente como paciente oncológica.
Pero el punto más crítico es que la obra social ofrece un fármaco distinto al indicado por la oncóloga tratante, la doctora Luteratt, del CABIN de Comodoro Rivadavia. Según Daniela, la profesional explicó que la medicación original responde a estudios que demuestran mayores probabilidades de efectividad para pacientes en las condiciones de Vanesa, mientras que la alternativa propuesta por OSECAC es de un costo muy inferior.
La urgencia de la salud y los tiempos judiciales
La familia ya presentó un recurso de amparo ante la justicia, pero los tiempos de la salud son urgentes y no pueden esperar. En medio de esta pulseada, la fundación local VENEDICI, que asiste a pacientes oncológicos, logró facilitar temporalmente la droga adecuada para que Vanesa pueda continuar con su quimioterapia.
Como si fuera poco, surgió la posibilidad de que Vanesa deba viajar a Buenos Aires para una auditoría médica. Sin embargo, la obra social solo ofrece un servicio de colectivos, sin contemplar el traslado aéreo, a pesar de que su delicado estado de salud se complica con otras dolencias motrices.
La comunidad de Caleta Olivia sigue de cerca este caso, que pone en evidencia las dificultades que enfrentan los pacientes oncológicos para acceder a tratamientos adecuados en tiempo y forma.