Un decreto nacional enciende las alarmas en Salta: peligran las plantaciones de banana
¿Sabías que una resolución nacional podría dejar sin trabajo a miles de salteños? El gobernador Sáenz calificó la medida como una locura.
Una decisión tomada en un escritorio de Buenos Aires tiene en vilo a los productores bananeros de Salta. La derogación de normas fitosanitarias que impedían el ingreso de bananas de países con plagas podría desatar una catástrofe económica en el norte provincial.
El gobernador Gustavo Sáenz salió al cruce de la Resolución 114 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que eliminó regulaciones consideradas obsoletas. En declaraciones a Clarín, el mandatario no se guardó nada: calificó la medida como “una locura de algún funcionario nacional” y denunció que se tomó sin consultar a las provincias productoras.
“Eso es una locura de algún funcionario nacional que desde un escritorio deroga de un plumazo con un decreto algo que viene protegiendo a la producción bananera a nivel fitosanitario”, disparó Sáenz.
¿Qué peligros acechan a los bananares salteños?
Salta cuenta con aproximadamente 3.000 hectáreas dedicadas a la banana, principalmente en los departamentos Orán y San Martín. El gobernador advirtió que el ingreso de enfermedades como la sigatoka, un hongo que afecta a los bananos, podría dejar las tierras improductivas durante décadas.
“Hay que defender a los productores y a la tierra”, afirmó Sáenz, quien también criticó la falta de diálogo del Gobierno nacional. “Es una falta de respeto y un desconocimiento total” de las necesidades del interior, agregó.
La preocupación no es solo oficial. La radio Ciudad FM de Tartagal alertó sobre el posible ingreso del hongo Fusarium Raza Tropical 4, una enfermedad que obligaría a destruir las plantaciones afectadas y a mantener los suelos sin producción durante unos 30 años.
Según el medio local, Salta concentra entre el 65% y el 70% de la producción nacional de banana. Por eso, tanto productores como funcionarios temen que una emergencia sanitaria comprometa toda una economía regional.
Ahora la atención está puesta en las consecuencias concretas de la derogación y en las medidas que se tomarán para evitar que plagas o enfermedades entren a los bananares del norte salteño. Mientras tanto, el reclamo de Sáenz resuena fuerte: “Hay que defender a los productores y a la tierra”.