Un custodio disparó contra un búnker rival y ahora piden 18 años: quién era el pibe de 17 años que murió
¿Qué encontró la fiscalía para pedir 18 años para el custodio de un búnker? El dato que complicó a Monserrat y el rol del adolescente asesinado.
La disputa entre dos bandas de venta de drogas al menudeo a ambos lados de las vías del barrio Camino Muerto, en Granadero Baigorria, terminó con la vida de Diego Mijail Leiva, un adolescente de 17 años que llevaba apenas un mes como vendedor en uno de los búnkeres. Por el crimen, la fiscalía pidió 18 años de prisión para Ever Sebastián Monserrat, de 48 años, acusado de homicidio agravado y portación ilegal de arma de guerra.
La solicitud se formuló esta semana durante la audiencia preliminar al juicio, realizada en el Centro de Justicia Penal ante la jueza María Trinidad Chiabrera. La fiscal Marina Bertolotti fue quien sostuvo el pedido de pena para Monserrat, detenido dos meses después del hecho y preso desde entonces.
La magistrada aceptó la acusación, convalidó las pruebas presentadas y prorrogó la detención preventiva del imputado hasta el 4 de diciembre próximo, fecha en la que se cumplirán dos años de su arresto.
El disparo que terminó con la vida de un adolescente
El crimen ocurrió el 11 de septiembre de 2024 en una construcción ubicada en el cruce de las calles Francisco López y El Trébol, en el corazón del barrio Camino Muerto. Un sector marcado por la pobreza estructural, cercano al cementerio de la ciudad y a lo que fuera el centro clandestino de detención La Calamita.
Según la reconstrucción de la investigación, el adolescente estaba en esa casilla junto a otros dos hombres para los que vendía estupefacientes desde hacía un mes. Cerca de la 1.30 de la madrugada, siempre de acuerdo con la fiscalía, llegó Monserrat y efectuó un disparo con una pistola 9 milímetros en dirección al rancho. La bala impactó en el estómago de Leiva.
Un familiar del muchacho herido se acercó al lugar y lo trasladó hasta el Hospital Eva Perón, donde ingresó en estado gravísimo. Fue operado, pero falleció horas más tarde a causa de una hemorragia abdominal.
La detención y los elementos secuestrados
Monserrat fue apresado por personal de la Policía de Investigaciones en el extremo norte de Rosario, en el pasaje 13.104 al 3900, cerca del límite con el barrio Camino Muerto, la zona donde se originó el conflicto. En esa vivienda se secuestraron tres celulares, tres municiones calibre 9 milímetros y tres vainas.
Al momento del allanamiento, el detenido estaba acompañado por su pareja, una policía de 39 años que no quedó involucrada en la causa.
Un negocio en disputa
En su acusación, la fiscalía sostuvo que el crimen estuvo vinculado a la comercialización de estupefacientes. Monserrat también trabajaba para un vendedor del barrio, concretamente como custodio de los "soldaditos" que vendían en un puesto ubicado al otro lado de las vías.
Los dos jóvenes que estaban con Leiva dentro del búnker en el momento del ataque también fueron imputados, en su caso por las maniobras de venta de sustancias. Juan Ángel C., de 21 años, fue acusado de comercialización de estupefacientes y encubrimiento agravado, por haberle sustraído el celular a la víctima después del ataque.
En tanto, Lautaro Nicolás Zabala, de 23 años, fue condenado en un procedimiento abreviado en julio pasado a 6 años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y por instigar un hecho de abuso de armas: un ataque a tiros contra una vivienda de Felipe Varela al 1300, del otro lado de la vía, ocurrido días después del crimen.