Un contador clave se vuelve arrepentido y destapa la trama oculta entre un exjuez y el narco
El contador que compartían un exjuez federal y el capo narco Alvarado se quiebra y revela detalles que pueden cambiar todo. ¿Qué sabía la Justicia y no dijo?
La diputada provincial Lionella Cattalini, una de las denunciantes del exjuez federal Marcelo Bailaque, advirtió que Rosario atraviesa “uno de los momentos más graves” de deterioro institucional de la Justicia Federal. Sus declaraciones llegan en medio de dos causas que sacuden al Poder Judicial: la colaboración del contador de Bailaque como imputado arrepentido y el avance del jury contra el juez Gastón Salmain.
¿Quién es el arrepentido que complica a Bailaque?
En la audiencia de control de acusación contra el exmagistrado, Gabriel Mizzau —contador del propio Bailaque y vinculado a empresas de Esteban Alvarado— aceptó convertirse en imputado colaborador. Mizzau funcionaba como canal de información entre el entorno del capo narco y el juez, según la investigación.
“Ya no hablamos de sospechas aisladas. Estamos viendo las piezas de un entramado de corrupción y complicidad judicial que convivió con los años más sangrientos de Rosario”, declaró Cattalini. La diputada recordó que a Bailaque se lo investiga por frenar las investigaciones contra Alvarado durante el pico de violencia en la ciudad.
El otro frente: el jury contra Salmain
Paralelamente, la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura elevó al Plenario el expediente para avanzar con el jury contra Gastón Salmain, procesado por hechos de corrupción, coimas y manipulación de expedientes. Salmain manipulaba causas de evasión y ocultó antecedentes penales para concursar por su cargo, según la diputada.
“Mientras Rosario sufría balaceras y muertes, Bailaque rechazaba intervenir líneas telefónicas y cajoneaba expedientes. Para colmo, compartía el contador con Alvarado”, agregó Cattalini.
La legisladora reconoció el rol de los fiscales federales que impulsaron las denuncias y remarcó la necesidad de fortalecer la justicia: “La confianza en las instituciones se consigue con transparencia y con decisiones. Rosario no soporta más complicidades dentro del sistema judicial”.
Para cerrar, Cattalini exigió al Consejo de la Magistratura que avance sin demoras en la destitución de Salmain: “Ya vimos la maniobra de Bailaque, que renunció antes de ser destituido para conservar sus privilegios jubilatorios. Las instituciones no pueden especular; la sociedad necesita señales claras de que los jueces corruptos van presos”.