Un condenado por abuso sexual no irá preso todavía: su defensa movió una ficha clave
Un jurado popular lo declaró culpable y un juez le fijó 12 años de prisión, pero sigue libre. Ahora su defensa fue a la Corte y hay una decisión pendiente que puede cambiarlo todo.
Un hombre condenado por un delito contra la integridad sexual seguirá en libertad hasta que la sentencia quede firme. Su defensa presentó un recurso de casación ante la Corte de Justicia de Catamarca para intentar revocar el fallo, según informaron fuentes judiciales a El Ancasti.
El caso llegó a juicio por jurados en agosto pasado, en la sala de debates de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial. Un jurado integrado por 12 vecinos de la Capital lo declaró culpable por unanimidad del delito de "abuso sexual con acceso carnal continuado, calificado por el vínculo, en concurso ideal con corrupción de menores".
Qué pidió cada parte en la audiencia de cesura
En la audiencia de cesura de pena, el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta Baroni solicitó 14 años de prisión. La asesora de menores Sandra López Gardel adhirió al pedido del Ministerio Público Fiscal y además reclamó medidas de protección para la víctima, con el objetivo de garantizar y restablecer sus derechos. La querella particular, por su parte, pidió 18 años.
La defensa, en tanto, solicitó la aplicación del mínimo legal previsto para el delito atribuido. Finalmente, el juez director Fernando Esteban impuso una condena de 12 años de prisión.
El condenado mantiene la libertad hasta que la sentencia quede firme. Ahora, los ministros de la Sala Penal de la Corte de Justicia Fernanda Rosales Andreotti, Hernán Martel y Verónica Saldaño deberán resolver el recurso de casación presentado por los abogados defensores Víctor García y Matías Ocampos.
Otro juicio por jurados en marcha
En paralelo, la OGA dio inicio a un nuevo juicio por jurados por un delito contra la integridad sexual. Según la información a la que accedió El Ancasti, el acusado debe responder por dos hechos de "abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por el daño en la salud y por la guarda".
En la primera audiencia declararon la víctima, una testigo y la psicóloga que realizó la Cámara Gesell. El acusado también prestó declaración y sostuvo que es inocente de lo que se le acusa. El juicio continúa con una nueva ronda de testigos; luego las partes expondrán sus alegatos de cierre y el jurado pasará a deliberar.
La camarista Daniela Barrionuevo es la jueza directora. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta Baroni, acompañado por la asesora de Menores Sandra López Gardel. La defensa está a cargo del abogado Orlando Barrientos.
Cómo funciona el sistema de juicios populares
De acuerdo con la Ley Provincial 5719, son competencia del sistema de juicios populares las causas cuyos imputados tengan en abstracto penas de 20 años de prisión o reclusión. Los acusados por delitos sexuales agravados, homicidios (tentados y consumados) y femicidios pueden ser juzgados por un jurado popular. Los juicios se realizan en el lugar o circunscripción donde se cometió el hecho, con el objetivo de que sean los vecinos quienes juzguen.
Los jurados seleccionados no pueden negarse porque se trata de un deber cívico, una carga pública como ir a votar. Solo pueden excusarse en situaciones muy particulares, como residir en el extranjero o tener más de 70 años, entre otras. Las causales de excusación son evaluadas por el magistrado con criterio restrictivo.
Si el jurado no asiste, puede ser buscado por la Policía y sancionado con una multa. Ante un imprevisto, debe avisar por cualquier medio (teléfono, correo electrónico o una tercera persona) a la OGA que no podrá concurrir. Las causas de inasistencia serán evaluadas y la persona puede ser convocada nuevamente.
El abuso sexual infantil, una violencia que ocurre puertas adentro
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más devastadoras que pueden sufrir niños, niñas y adolescentes. Un dato crucial que los expertos siempre destacan es que la inmensa mayoría de estos abusos ocurren dentro del ámbito familiar, y los principales agresores suelen ser figuras cercanas como padres, abuelos, hermanos, tíos o primos.
Además de lastimar profundamente a las víctimas, el ASI destruye el núcleo familiar. El agresor ejerce un abuso de poder con manipulación y amenazas para generar culpa y vergüenza, lo que hace que las víctimas tarden mucho tiempo, a veces años, en poder hablar. La vulnerabilidad se agrava por la inocencia: los chicos no comprenden la gravedad de lo que sufren, sobre todo si el agresor es alguien en quien confían.
La Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes funciona las 24 horas, los 365 días. A través de este servicio se pueden realizar consultas y asesoramiento.