Un colono misionero convirtió calabazas en 400 mates por día y su secreto llegó a Ezeiza
Si tomás mate todos los días, probablemente tu calabaza pasó por manos de una red de 12 familias que le escapan a los secaderos industriales. Y hay un detalle de su curado que te va a hacer mirar distinto tu próximo mate.
Javier Olsen, creador de Ingenio Mates, arrancó en 2019 con apenas medio centenar de calabazas y hoy elabora unos 400 mates diarios, con una red de 12 familias productoras y más de 220.000 unidades vendidas el año pasado. Su emprendimiento, nacido en El Soberbio, se convirtió en un motor de empleo para la Zona Centro y el Alto Uruguay.
Olsen, productor ganadero y tabacalero de la región, encontró en el cultivo de calabazas una salida rentable que le permitió tejer una red de contención local. "Nosotros arrancamos en el año 2019 con poquitos de mates, si no me equivoco eran 50, 60 mates, empecé a limpiar, publicar y tuve éxito, suerte, me empezaron a pedir más cantidad", recordó.
Ante la explosión de la demanda, entendió que el suelo misionero jugaba a su favor: "Al tener una tierra fértil acá en Misiones, empecé a repartir semillas para productores y dio resultado". Hoy, la cadena creció hasta incluir a 12 familias que plantan para él.
El secreto del curado natural
Frente a la competencia de los grandes secaderos industriales, especialmente los brasileños que aceleran los tiempos de manera artificial, Olsen apuesta por respetar los ciclos de la materia prima. "Trato de hacer stock, darle 3, 4 meses de secado a la calabaza y después empezar a limpiar el interior y hacer el lijado", explicó.
Ese cuidado minucioso, en un taller donde hoy trabajan nueve personas en el ensamblado y pulido, le permitió dar el gran salto hacia la Selección argentina de Fútbol. A través de una alianza con un cliente entrerriano que se encargó de la orfebrería, los porongos misioneros llegaron al predio de la AFA en Ezeiza.
"Fueron 75 mates para ellos y hoy nos sentimos orgullosos de que la Selección argentina, todos los jugadores, estén tomando mates en calabazas que salieron de mi depósito", confesó Olsen emocionado.
El catálogo actual de Ingenio Mates supera los 30 modelos, desde el clásico torpedo hasta el demandado mate imperial con virola de alpaca, con valores mayoristas competitivos frente a las góndolas de Buenos Aires. Además, rescataron una variedad muy valorada por los tradicionalistas: "Hace 3 años atrás empecé a plantar el mate galleta y hoy es uno de los furores en Argentina, uno de los mates más vendidos".
El fantasma del clima
A pesar del éxito comercial, el trabajo de la tierra en Misiones sigue sujeto a los vaivenes del clima. Las alertas por El Niño encendieron las alarmas entre los colonos que ya iniciaron la siembra en El Soberbio. "El lunes tuvimos una granizada temprano y a mí me afectó un poco la producción. Plantamos, nos adelantamos pensando que no iba a haber más granizada, y le dañó un poquito las plantas. Quizás tengamos que volver a replantar", lamentó.
Pese a los contratiempos, Olsen insistió en que el cultivo del porongo es una alternativa económica indispensable para diversificar la chacra misionera sin agroquímicos complejos, y alentó a otros colonos: "Yo siempre le digo a la gente que hay que plantar, hay que tratar de buscar una alternativa más aparte de la producción que tienen, porque seguro les va a servir porque se vende".