Un clásico de Temperley bajó sus persianas para siempre tras 15 años
Después de más de 15 años en la misma esquina, un clásico de Temperley bajó sus persianas. Los vecinos se quedaron sin ese punto de encuentro, pero la firma aún tiene locales en la zona. ¿Qué pasó con el local?
La sucursal de La Farola en Temperley, un clásico punto de encuentro para los vecinos y un emblema gastronómico de la zona sur, cerró definitivamente sus puertas el pasado 30 de agosto. Tras más de 15 años de actividad ininterrumpida, el local dejó de atender al público, y la noticia cayó como un balde de agua fría entre los clientes habituales.
El establecimiento, ubicado en la avenida Meeks al 1200, a metros de la estación de tren, era mucho más que una pizzería y restaurante. Su ubicación estratégica lo convertía en un punto de paso obligado tanto para los pasajeros que viajaban en ferrocarril como para las familias y vecinos que encontraban allí un lugar para reunirse. Por eso, el cierre tomó por sorpresa a más de uno.
El local quedó vacío
Tras el desmantelamiento del negocio, el inmueble quedó completamente desocupado y sin la cartelería publicitaria que caracterizaba a esa esquina comercial. El paisaje cambió de golpe, y los vecinos ya no ven el clásico cartel que anunciaba la presencia de la firma.
La cadena sigue en la zona
Sin embargo, la tradicional firma gastronómica no desaparece de la región. A pesar del cese en Temperley, La Farola continuará operando en otras sucursales cercanas dentro del municipio de Lomas de Zamora. Los locales vigentes son el de Lomas de Zamora centro, en Laprida 500, y el de Banfield, sobre la avenida Alberto Larroque 107.