Un cicloturista cordobés llegó a Castex buscando el lugar exacto donde murió su padre hace 48 años
¿Qué lleva a un hombre a pedalear cientos de kilómetros para encontrar el lugar exacto donde murió su padre? La historia de Cristian Savoretti, un cicloturista que llegó a Eduardo Castex guiado por señales que ni él mismo esperaba.
Un viaje en bicicleta de más de 700 kilómetros lo llevó desde Oncativo hasta Eduardo Castex, con un solo objetivo: encontrar el sitio donde su padre falleció de un paro cardíaco en 1978. Cristian Savoretti tenía apenas 8 años cuando perdió a su papá, y nunca pudo dejar de preguntarse qué paisaje fue el último que él vio.
Una señal en Malvinas
El viaje no fue improvisado. Savoretti contó que la decisión se potenció este año, cuando visitó el Cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas. Allí encontró una placa de madera de excombatientes de Eduardo Castex que homenajeaban a los caídos en la guerra. "Fue una señal que no podía dejar pasar", relató.
El pedalista partió el jueves 9 desde Oncativo (Córdoba), pasó por Monte Buey —el pueblo natal de su padre— y siguió rumbo a La Pampa. "Planifiqué el viaje para unir estos sitios: el de nacimiento y el de fallecimiento de mi papá", explicó.
La búsqueda del sitio exacto
El padre de Savoretti era joyero relojero y venía a cazar perdices coloradas a la zona. El 23 de julio de 1978, mientras cazaba, sufrió un paro cardíaco. Lo acompañaba su cuñado, quien falleció pocos años después. "No me quedaron datos, a esa edad no preguntas mucho", lamentó.
Ahora, con el acta de defunción en mano, sabe que su papá murió en la zona rural de Eduardo Castex. Pero hay un dato que lo inquieta: en el Registro Civil encontraron que al acta le agregaron la palabra "Colonia Barón" entre paréntesis. "Nos hace pensar que podría haber fallecido en un campo hacia esa zona", narró.
Savoretti apeló a los memoriosos y a la gente de campo que pueda recordar aquel episodio. "Estamos hablando de 48 años atrás", dijo. Encontró colaboración en Luis Ordoñez, viceintendente y recopilador de historia local, quien lo ayudó a rastrear datos de la autopsia, que se habría realizado en General Pico.
Señales en el camino
Al llegar a Eduardo Castex, Savoretti se encontró con el imponente Reloj Cucú, el más grande de Latinoamérica. "Siendo mi padre joyero relojero, entiendo que para él debe haber sido algo muy significativo, porque a mí me impresionó mucho", enfatizó. "Esto, sumado a lo ocurrido en el Cementerio de Darwin, son símbolos que para muchos no son nada, pero para mí significan mucho", reiteró.
"Eduardo Castex es un nombre que tenía en mi cabeza desde los 8 años, porque cada vez que contaba que mi papá falleció era en este lugar, y siempre tuve pendiente conocer el lugar físico y mirar ese paisaje último que él miró en vida", destacó.
Un viajero que no es turista
Savoretti no es nuevo en esto. Ya había hecho un viaje similar para conocer los pueblos de donde vinieron sus abuelos italianos: partió desde Oncativo hasta San Pablo, cruzó a Roma y, salvo el vuelo, todo lo hizo en bicicleta. "Es una forma de viajar donde estamos despojados de lo material y los afectos", explicó. "Ahí el turista se transforma en viajero, porque permite ver paisajes de otra manera y percibir otras sensaciones. Cuando subís a un auto y te trasladas al destino, no aprecias muchas cosas", concluyó.