Un celular se incendió en pleno vuelo de Londres a Las Vegas: el protocolo que evitó una tragedia
¿Sabés qué hacer si tu celular se prende fuego en un avión? Conocé el protocolo que salvó un vuelo de British Airways.
Un vuelo de British Airways vivió momentos de tensión cuando un teléfono comenzó a arder dentro de la cabina. El incidente ocurrió el lunes 15 de junio en el vuelo 271, que cubría la ruta Londres-Las Vegas, y obligó a la tripulación a activar los protocolos de emergencia antes del aterrizaje.
El piloto alertó al control de tráfico aéreo que el fuego se había originado en un dispositivo electrónico y que parte del interior de la aeronave había resultado afectada. Desde la cabina de mando también solicitaron asistencia en tierra para recibir al avión en el aeropuerto Harry Reid de Nevada.
Como medida preventiva, bomberos del condado de Clark esperaron en la pista. La aeronave aterrizó cerca de las 14.30 hora local y el desembarque se completó sin heridos.
¿Qué provocó el incendio?
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) abrió una investigación para determinar las causas de la falla. Se analiza si el dispositivo se estaba cargando, si tenía algún daño previo o si el origen estuvo en la batería, un cortocircuito u otro componente interno. Hasta el momento, no se informó la marca ni el modelo del celular involucrado.
¿Qué pasó dentro del avión?
Según los primeros reportes, el fuego apareció durante el tramo final del vuelo y dañó parte del interior de la cabina. La tripulación aplicó los procedimientos previstos para incidentes con dispositivos electrónicos y logró contener las llamas.
La aerolínea confirmó que la aeronave llegó de manera segura a destino. El operativo en tierra se mantuvo como respaldo ante la posibilidad de que el dispositivo volviera a calentarse o emitiera humo después del aterrizaje.
¿Por qué puede incendiarse un celular?
La mayoría de los teléfonos actuales utilizan baterías de iones de litio, tecnología que también está presente en notebooks, tablets, auriculares inalámbricos, cargadores portátiles y cigarrillos electrónicos. El riesgo aparece cuando la batería sufre una falla interna, ya sea por golpes, sobrecalentamiento, contacto con líquidos, defectos de fabricación o problemas durante la carga.
En esos casos puede iniciarse una fuga térmica: la batería eleva su temperatura de forma acelerada, libera gases, genera humo y puede prenderse fuego. En un avión, el margen de reacción es menor por tratarse de un espacio cerrado y lleno de pasajeros.
Por eso las normas de seguridad exigen que las baterías sueltas y los power banks viajen en el equipaje de mano. La medida permite detectar rápido cualquier señal de falla y actuar antes de que el problema escale.
La FAA permite transportar baterías recargables de litio de hasta 100 Wh en dispositivos electrónicos. Con autorización de la aerolínea, también se pueden llevar hasta dos unidades de mayor capacidad, entre 101 y 160 Wh.
Los incidentes con baterías de litio son una preocupación creciente para la aviación comercial. Los reportes incluyen casos de humo, sobrecalentamiento y fuego vinculados con celulares, cargadores portátiles y dispositivos de vapeo.
El caso del vuelo 271 dejó expuesto un riesgo concreto: un objeto cotidiano puede convertirse en una emergencia a bordo cuando su batería falla. La investigación deberá definir qué pasó con el celular que se incendió camino a Las Vegas.