Un cardiólogo salteño reveló qué drogas pueden matar a jóvenes en una noche de fiesta
Un cardiólogo salteño encendió las alarmas por lo que ve en las fiestas electrónicas y boliches: hay dos drogas que están provocando muertes en jóvenes sin antecedentes. Lo que dijo sobre la prevención es lo que menos se hace.
El Dr. José Sebastián Schanz, cardiólogo salteño, lanzó una advertencia que sacude a quienes suelen frecuentar boliches y fiestas electrónicas: el éxtasis y la cocaína pueden provocar arritmias graves, infartos y ACV en personas de 20 o 30 años sin enfermedades previas.
La voz de alarma llegó en el marco del Día Mundial del Corazón, durante una entrevista que el especialista mantuvo con el periodista Facundo Rodríguez para el stream de Que Pasa Salta. Allí explicó que las complicaciones cardíacas dejaron de ser un problema exclusivo de los adultos mayores.
El mecanismo que puede terminar en tragedia
Schanz detalló cómo actúan estas sustancias dentro del organismo. "Las drogas que más afectan al corazón son las drogas que se llaman estimulantes a nivel del aparato cardiovascular. La clásica: la cocaína. Es un fármaco que aumenta la presión arterial, aumenta la frecuencia cardíaca y puede llevar a un infarto o a un ACV incluso en personas jóvenes", afirmó.
El cardiólogo graficó el efecto con una imagen contundente: "Produce vasoconstricción: los vasos sanguíneos se cierran y se comprimen como si comprimiéramos una manguera, entonces la presión dentro del aparato circulatorio aumenta significativamente y aumenta el riesgo de eventos graves".
Pero la cocaína no es la única amenaza. El especialista apuntó también contra las sustancias sintéticas que circulan en los boliches bailables: "Las otras drogas estimulantes comunes, lamentablemente bastante comunes, son los fármacos de diseño que se usan habitualmente en fiestas electrónicas: el clásico éxtasis, cuya droga es MDMA que también estimula el corazón aumentando la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y puede producir la muerte".
"No es solo sobredosis"
Uno de los puntos más fuertes de la advertencia fue la aclaración sobre las muertes que suelen atribuirse a una sobredosis. Según Schanz, muchas veces el diagnóstico es incompleto.
"Por eso cada tanto se escucha la noticia de una sobredosis: en realidad es una persona que tiene una predisposición y que, sin saberlo, consume estos fármacos y se produce una arritmia grave que lo lleva a la muerte", puntualizó.
El médico explicó que se trata de corazones predispuestos que colapsan ante el primer estímulo químico, un cuadro que puede confundirse con una reacción por exceso de sustancia cuando en realidad responde a una condición genética no detectada.
La prevención está al alcance de la mano
Consultado por los episodios recientes de muerte súbita en canchas de fútbol y espacios públicos de la ciudad, Schanz remarcó que detectar el riesgo es posible y no requiere estudios complejos.
"La mayoría de los pacientes que tienen riesgo se pueden detectar con un examen físico que realiza el médico: revisarte, preguntarte por antecedentes, desmayos de causas inexplicables vinculados al deporte, antecedentes familiares de muertes súbitas (porque en general son problemas genéticos), dolores de pecho o falta de aire durante el esfuerzo físico", enumeró.
Y completó: "Luego del interrogatorio y la revisación del médico, hay que hacer un electrocardiograma. Con estos tres pasos se identifican la mayoría de los problemas".
Hábitos que marcan la diferencia
El profesional recordó además que la hipertensión actúa como un "asesino silente" y que cuidarse recién a los 50 años suele ser tarde si no se incorporaron hábitos saludables desde la juventud.
Su recomendación es clara: dejar en cero el consumo de cigarrillo y de sustancias ilícitas, y someterse a controles médicos periódicos para detectar a tiempo cualquier señal de alerta en el corazón.