Un cabo de la Policía de San Luis quedó detenido: la Justicia ya había ordenado su arresto
El lunes, un cabo de la Policía de San Luis fue detenido por orden de la Justicia en el marco de una causa por violencia familiar. La fuerza ya tomó una medida administrativa en su contra, pero lo que aún no se sabe es qué pasará en la audiencia de formulación de cargos.
Un cabo de la Policía de San Luis fue detenido este lunes en el marco de una causa por violencia familiar. La fuerza decidió apartarlo preventivamente y ya le dio intervención a Asuntos Internos.
La medida fue dispuesta por el jefe de la fuerza, comisario general (RV) Juan Carlos Serrano, luego de que la Jefatura recibiera un oficio de la Justicia de la Primera Circunscripción Judicial que ordenaba la detención del efectivo.
Pase a situación pasiva
Tras la comunicación judicial, Serrano ordenó el pase a situación pasiva del policía y dio intervención a la Dirección General de Asuntos Internos para que inicie las actuaciones administrativas correspondientes.
Durante la tarde del lunes, personal de la propia fuerza cumplió con la orden y concretó la detención del cabo, quien quedó inmediatamente a disposición de la Justicia.
Qué se sabe hasta ahora
Por el momento no trascendieron detalles sobre las circunstancias específicas del episodio investigado ni la calificación legal que podría atribuirle la Fiscalía.
El efectivo permanece detenido y deberá presentarse ante la Justicia en una audiencia en la que se resolverá la formulación de cargos, instancia en la que se conocerán formalmente los hechos que se le atribuyen y la posición del Ministerio Público Fiscal.
Hasta entonces, la investigación continúa abierta y no existe una resolución sobre su eventual responsabilidad penal.
Doble proceso
En paralelo, Asuntos Internos avanzará con un expediente propio para determinar si la conducta investigada implica además infracciones al régimen disciplinario policial.
La decisión de pasar al cabo a situación pasiva tiene carácter administrativo y preventivo. De esta manera, queda apartado del servicio mientras avanza el expediente judicial y se determina su situación dentro de la institución.
El caso abre así dos procesos simultáneos: uno en la Justicia, que deberá establecer qué ocurrió y si corresponde avanzar con una imputación, y otro dentro de la Policía, donde se analizará la conducta del efectivo bajo las normas disciplinarias de la fuerza.