Un beso en TikTok los llevó a recibir 21 latigazos en público: la impactante historia de una pareja en Indonesia
Un beso en TikTok desató un castigo brutal en Indonesia: 21 latigazos en público para una pareja. ¿Qué llevó a las autoridades a aplicar la sharia de esta forma?
Una pareja de Indonesia fue condenada a 21 latigazos públicos por besarse en un video de TikTok. El castigo se ejecutó este jueves en la provincia de Aceh, donde rige la ley islámica. El video, grabado en febrero, se volvió viral y desató denuncias que llevaron a su arresto en abril.
El tribunal de Banda Aceh determinó que el joven, de 22 años, y la joven, de 25, recibieran una veintena de azotes con una vara de ratán. La condena inicial era de 25 latigazos, pero se redujo a 21 porque ya habían pasado cuatro meses en prisión. Ambos asistieron al acto vestidos con túnicas blancas, mientras al menos un centenar de personas observaban desde las gradas del parque Bustanussalatin.
La sentencia detalló que el joven participó en “actos íntimos como besarse y acariciarse con una mujer que no era su esposa, con el consentimiento de ambas partes”. El tribunal también confiscó un teléfono móvil y una memoria USB que contenían la transmisión en vivo de TikTok, ordenando su destrucción como prueba.
¿Por qué Indonesia permite estos castigos?
Aceh es la única provincia de Indonesia donde se aplica la sharia o ley islámica, vigente desde 2006 tras un acuerdo de paz con el Gobierno central. La normativa permite flagelaciones públicas por delitos como adulterio, relaciones homosexuales, apuestas, uso de vestimenta ajustada en mujeres o ausencia de los hombres a la oración del viernes. En 2015, las autoridades extendieron la ley a los no musulmanes, que representan cerca del 1% de la población local.
Indonesia es el país con mayor cantidad de musulmanes del mundo, pero Aceh es el único territorio que oficializa la sharia. La ley contempla hasta 100 latigazos para delitos como adulterio o relaciones homosexuales, y regula estrictamente la conducta pública y privada.
Reacciones y críticas internacionales
El portavoz de Amnistía Internacional Indonesia, Haeril Halim, calificó el castigo como “un acto espantoso de discriminación” y señaló que “demuestra que el Código Penal Islámico de Aceh (Qanun Jinayat) ha ampliado su alcance para perseguir expresiones pacíficas en las redes sociales”. En la misma audiencia, otras cuatro personas recibieron condenas a castigos corporales por diferentes infracciones estipuladas en la sharia.
