El vuelo a Posadas tuvo que desviarse a Rosario por la tormenta y, ya en aproximación, los pilotos no podían confirmar si la rueda delantera estaba trabada. Un helicóptero dio la respuesta desde el aire.
Un vuelo de Aerolíneas Argentinas que cubría la ruta Aeroparque-Posadas debió desviarse a Rosario por el mal tiempo y, en plena aproximación, la tripulación se encontró con un problema que no podía ver: los instrumentos no confirmaban que el tren delantero estuviera desplegado. El avión, con 83 pasajeros a bordo, aterrizó sin inconvenientes y no hubo heridos.
La historia empezó a complicarse cuando la aeronave ya estaba en el aire. Las condiciones meteorológicas adversas obligaron a cambiar el rumbo original y poner proa al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas, en Rosario. Durante el trayecto, además, se habría registrado una falla en el sistema eléctrico. Hasta el momento no se pudo establecer si esa falla tuvo relación con la tormenta o con un posible impacto de rayo.
El dato que encendió las alarmas llegó cuando los pilotos comenzaron los preparativos para el aterrizaje. Los instrumentos de cabina no daban certeza sobre el estado del tren de nariz, la rueda delantera del avión. No podían confirmar si estaba desplegada y, más importante aún, si estaba correctamente trabada. Así lo informó el programa Telenoche Rosario (El Tres).
Operativo preventivo y un helicóptero clave
Con la incertidumbre instalada, las autoridades del aeropuerto activaron los protocolos de emergencia. Se montó un operativo preventivo con bomberos del aeropuerto, dotaciones de Rosario y Funes, y equipos de emergencias médicas. Todos quedaron listos para intervenir ante un eventual accidente o una evacuación de pasajeros.
En ese contexto, un helicóptero de la Unidad de Traslados y Emergencias (UTV) cumplió un rol determinante. La aeronave de Aerolíneas Argentinas realizó un pasaje a baja altura cerca de la torre de control. Desde el helicóptero, sus ocupantes pudieron observar directamente la posición del tren delantero.
La inspección visual confirmó que las ruedas estaban desplegadas, aunque los sensores del avión no brindaran esa información a los pilotos. Quedaba una duda: si el mecanismo estaba correctamente trabado, una condición indispensable para soportar el peso del avión al tomar contacto con la pista.
Con esa información, la tripulación avanzó con la aproximación y logró aterrizar normalmente. El operativo de seguridad se mantuvo activo hasta confirmar que el procedimiento se había completado sin inconvenientes. Recién entonces el aeropuerto retomó su funcionamiento habitual.
Qué podría haber pasado si el tren no estaba asegurado
Especialistas explicaron a Telenoche que, de no haber estado asegurado el tren delantero, existía el riesgo de que la parte frontal del avión impactara contra la pista. Pilotos comerciales consultados señalaron que una maniobra de esas características podría provocar daños en el fuselaje e incluso un incendio. Por eso se había dispuesto la presencia preventiva de bomberos.
La situación generó momentos de tensión entre el personal aeroportuario y los equipos de emergencia, que siguieron atentos la evolución del vuelo. La intervención del helicóptero aportó la información decisiva para completar el procedimiento de manera segura y evitar que el aterrizaje se convirtiera en una maniobra de emergencia en condiciones anormales.
�� ATERRIZAJE DE EMERGENCIA EN ROSARIO ⚠️ Un avión de Aerolíneas Argentinas que viajaba de Aeroparque a Posadas debió desviarse a Rosario por el mal tiempo. Durante la maniobra, una falla eléctrica impidió confirmar la posición del tren delantero. https://t.co/aDYgOUYhzz— Telenoche Rosario (@telenocheRos) November 4, 2026