Un año de clases virtuales: la desesperada lucha de los estudiantes de Villa Lavalle por volver a las aulas
Llevan un año estudiando desde sus casas y la paciencia se acabó. Dicen que les prometieron que volvían después del receso invernal, pero septiembre ya llegó y las aulas siguen cerradas. Ahora, además, denuncian que muchos no tienen internet y temen que eso los haga desaprobar.
La paciencia se agotó en el Colegio Secundario N° 5038 América Latina de Villa Lavalle. Un grupo de alumnos del turno vespertino, hartos de esperar una solución, decidió hacer público su reclamo: llevan casi un año cursando de manera virtual y todavía no tienen una fecha concreta para regresar al edificio de Río Piedras 280, en el sudeste de la ciudad de Salta.
Agustina, una de las estudiantes que habló en representación de sus compañeros, contó que les habían prometido que las aulas estarían listas después del receso invernal. Pero las vacaciones terminaron hace semanas y, según denuncian, la situación sigue igual.
"Nos dijeron que para las vacaciones de invierno nos iban a entregar las aulas. Ya terminó el tiempo y todavía no podemos volver al colegio. Llevamos un año de clases virtuales. No puede ser que terminemos el colegio y no podamos volver a la institución", expresó con bronca.
El costo oculto de la virtualidad
El problema no es solo extrañar el aula. Los estudiantes aseguran que la modalidad virtual está golpeando el bolsillo de muchas familias de la zona, que no siempre pueden costear una conexión estable a internet para seguir las clases todos los días.
Y a eso se suma otra preocupación: temen que la falta de conexión afecte su situación académica. "Desde hoy no voy a poder ir al colegio porque no tenía para el internet. Nos dijeron que si no nos conectamos nos van a desaprobar y no es así", sostuvo Agustina.
El pedido es contundente y se resume en una frase que repiten una y otra vez: "No queremos clases virtuales, queremos volver al colegio".
Antes, una biblioteca con "olor a ratas muertas"
La situación actual no es la primera traba que enfrentan. Según el relato de los chicos, antes de pasar a la virtualidad ya habían tenido que soportar condiciones indignas: varios cursos fueron trasladados a una biblioteca donde, dicen, había "olor a ratas muertas". Avisaron a la dirección para que desinfectaran el lugar, pero nunca obtuvieron respuesta.
"Nos dieron clases primero en una biblioteca donde había olor a ratas muertas. Le avisamos a la directora para que desinfecte pero jamás nos respondió. Queremos tener un colegio donde estudiar", relató la estudiante.
Tampoco ayudaba la dinámica de compartir el espacio entre varios cursos a la vez. "No se pueden dar clases con dos profesores explicando. ¿Cómo puede ser que un curso preste atención cuando otro curso está hablando? No se puede", cuestionaron.
¿Hasta cuándo?
Mientras tanto, los estudiantes piden respuestas concretas: quieren saber cuándo podrán volver a ocupar las aulas, en qué estado están las obras y qué solución habrá para aquellos que no pueden seguir conectándose desde sus casas. En Villa Lavalle, advierten, no todos tienen las mismas posibilidades.