Un aguilucho se plantó frente al IPV y los vecinos no sabían qué hacer: terminó en una reserva
Un aguilucho se instaló a nidificar frente al IPV y su reacción cada vez que alguien pasaba por la vereda encendió las alarmas del barrio. Intervino la Patrulla Ambiental y el final no fue el que muchos imaginaban.
Un aguilucho taguató que había armado su nido en un árbol frente al edificio del Instituto Provincial de Vivienda (IPV) mantuvo en alerta a los vecinos de la zona, que dieron aviso a las autoridades al ver cómo el ave reaccionaba cada vez que alguien pasaba cerca. El operativo para resguardarla terminó con el ejemplar trasladado a un espacio natural.
Según informó la Municipalidad de Salta, el procedimiento se activó a través de la línea 105 y quedó en manos de la Subsecretaría de Protección Ciudadana, la Patrulla Ambiental y la Policía Rural.
Por qué el ave se volvía agresiva
Cuando el personal llegó al lugar, confirmó que el aguilucho estaba en plena época de nidificación, un período en el que estas aves defienden su territorio y su nido con especial intensidad. Ese comportamiento explica las reacciones que habían llamado la atención de quienes circulaban por la vereda.
Juan Pablo Farfán, director de Patrulla Ambiental, explicó que la decisión de retirar al animal fue preventiva: buscaban evitar incidentes y, al mismo tiempo, proteger tanto a las personas como a la fauna autóctona.
Qué pasará con el aguilucho
Tras las revisiones correspondientes, los especialistas comprobaron que el ejemplar se encontraba en buen estado de salud. Por eso, el plan previsto es trasladarlo a una reserva natural, donde pueda continuar con su ciclo en un hábitat adecuado.
El caso deja una postal repetida en zonas urbanas: el avance de la ciudad sobre espacios donde anida la fauna silvestre genera cruces como este, que suelen resolverse con intervenciones rápidas para evitar que los animales corran riesgo y que los vecinos queden expuestos.