Un acusado de estafas llegó tarde a la audiencia y terminó detenido en San Juan
Un imputado por estafas faltó a la audiencia con sus víctimas y, cuando llegó tarde, la jueza ya había ordenado su detención. La cita era clave para un acuerdo de reparación.
La puntualidad le jugó una mala pasada a un hombre imputado por estafas en San Juan: llegó tarde a la audiencia donde debía acordar una reparación con sus víctimas y, en lugar de avanzar en el acuerdo, terminó preso.
La cita estaba prevista para las 10 de este jueves, pero el acusado no apareció ni él ni su abogado defensor. Tras esperar más de 35 minutos, la jueza interviniente declaró la rebeldía del imputado y ordenó su captura, según informó el fiscal Mariano Juárez Prieto.
El hombre estaba notificado de la convocatoria, cuyo objetivo era homologar un acuerdo para ampliar la formalización de la causa con nuevas víctimas y establecer un mecanismo de compensación económica. El faltazo complicó los plazos previstos y activó los mecanismos legales más severos.
El modus operandi de las estafas
La investigación apunta a un esquema fraudulento que afectó a alrededor de 10 víctimas. El mecanismo consistía en ofrecer la venta de motocicletas y teléfonos celulares a cambio de importantes sumas de dinero, transacciones que jamás se concretaban.
Para ejecutar las maniobras, el acusado utilizaba una modalidad financiera delictiva basada en la extensión de cheques sin fondos y documentos adulterados, simulando una solvencia comercial inexistente que terminaba atrapando a los compradores de buena fe.
La detención y el futuro del acuerdo
La historia dio un giro inesperado cuando, minutos después de dictarse la medida restrictiva, el imputado llegó tarde al edificio judicial. Pese a su aparición tardía, la orden de la jueza ya estaba firme y debió cumplirse en el marco del Estado de derecho, siendo trasladado y alojado en la SAP (Sección Antecedentes Personales).
Consultado sobre el futuro del acuerdo económico, el fiscal aclaró que la detención y el entendimiento civil transitan por rieles diferentes. De este modo, la medida cautelar coercitiva por desobedecer la citación no echa por tierra automáticamente la posibilidad de reparar a los damnificados, aunque el panorama judicial del acusado se complicó severamente.