Un abuelo abusaba de su nieta y le pagaba para que se callara: su propia madre lo defendió en el juicio
La Justicia pampeana confirmó la pena contra un abuelo que abusaba de su nieta y le pagaba para que no hablara. El caso expone algo que muchas familias prefieren tapar: la propia madre lo defendió en el juicio. ¿Qué encontraron los jueces en el relato de la nena?
La Sala B del Tribunal de Impugnación de La Pampa ratificó la condena de cinco años de prisión para un hombre que abusó sexualmente de su nieta de 11 años de manera continuada a lo largo de 2024. El fallo, conocido en las últimas horas, confirma la pena que había dictado la jueza María José Gianinetto en agosto de 2025 y que la defensa había apelado.
Cómo operaba el abuelo
Según quedó acreditado en el proceso, el abuelo materno de la víctima esperaba los momentos en que la madre de la nena se ausentaba de la vivienda para llevarla a su habitación, donde la manoseaba y la besaba por la fuerza. Después de someterla, le entregaba dinero y le exigía que mantuviera el secreto.
El descreimiento de la madre
El caso tuvo un costado especialmente doloroso: mientras la nena intentaba dar señales de lo que padecía, su propia madre no le creyó y defendió al agresor. Incluso declaró en el juicio oral a favor del imputado, sosteniendo que la nena mentía porque quería irse a vivir con su papá.
La situación se destrabó cuando la menor, durante una visita a su padre —que vive en otra localidad—, se animó a contar lo que le pasaba. El hombre notó actitudes extrañas en su hija y, al escuchar su confesión, pidió ayuda de inmediato a trabajadoras sociales del municipio. Ellas impulsaron la denuncia penal que terminó con el arresto del abuelo y su posterior condena.
La apelación de la defensa
El Defensor Oficial Héctor Freigedo había apelado el fallo original. Su planteo se centró en que la condena se apoyaba únicamente en el relato de la niña y solicitó la absolución por el “beneficio de la duda”.
Los jueces de Impugnación María Paola Frigerio y Mauricio Federico Piombi rechazaron ese argumento sin matices. En la sentencia destacaron que el testimonio de la nena en Cámara Gesell fue coherente, detallado y superó todos los estándares científicos de credibilidad. Además, quedó respaldado por pericias psicológicas que detectaron en la víctima signos de profunda angustia y estrés.
Condena confirmada y reincidencia
Con esta ratificación, la Justicia pampeana dejó firme la condena contra el hombre —declarado reincidente— por el delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo. El fallo vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de las infancias y en el rol clave de la prueba psicológica y la escucha activa cuando una nena o un nene pide ayuda.