UATRE reveló una cifra alarmante sobre el trabajo rural en la Argentina
El gremio ruralista salió a denunciar que 7 de cada 10 trabajadores del campo no están registrados. Pero lo que encuentran en los operativos es todavía más grave: trabajo esclavo y explotación infantil.
La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) encendió las alarmas al advertir que el 70% de los trabajadores del campo está en negro. El dato surge de un análisis que el gremio realizó sobre la situación del sector en distintas provincias y economías regionales del país.
Según indicaron desde la organización, la informalidad golpea con más fuerza a quienes se desempeñan en las economías regionales. En ese marco, reconocieron que todavía queda mucho por hacer para revertir una realidad que afecta a miles de familias.
Fiscalizaciones que destapan lo peor
Frente a este panorama, UATRE puso en valor las fiscalizaciones que viene llevando adelante en distintos puntos del país como una de las herramientas clave para combatir el trabajo no registrado.
Sin embargo, lo que encuentran en esos operativos es preocupante: el común denominador incluye situaciones de trabajo esclavo, trata de personas y trabajo infantil. Según el gremio, esa es la realidad que hoy atraviesa al campo argentino.
La paradoja del campo que alimenta al mundo
Desde UATRE también marcaron una contradicción difícil de explicar: mientras la producción agropecuaria argentina abastece al planeta, una gran parte de la población local vive en condiciones de necesidad.
"Producimos alimento para el mundo y tenemos más del 50% de la población en condiciones de necesidad", señalaron.
El gremio también apuntó contra el Estado. Cuestionó la falta de acompañamiento en algunos casos y sostuvo que las carteras laborales "por ahí acompañan, por ahí no acompañan", lo que se convierte en un obstáculo para llevar soluciones concretas a los trabajadores.
Para UATRE, la clave está en mantener las fiscalizaciones y el contacto directo con los trabajadores, ya que consideran que es la única forma de conocer sus necesidades reales y empezar a torcer la historia de la informalidad.