Tucumán tendrá un lunes sin clases ni oficinas: a quiénes alcanza
El gobernador firmó el decreto y miles de tucumanos ya saben que ese lunes no tendrán que ir a trabajar ni llevar a los chicos a la escuela. Pero hay un grupo que no zafa: los que cubren las guardias.
El gobernador Osvaldo Jaldo firmó el decreto 2.668/1 y dejó confirmado un asueto administrativo y escolar en Tucumán para el próximo lunes, en el marco de la conmemoración de los Fieles Difuntos.
La decisión abarca a todo el personal de la Administración Pública provincial, tanto centralizada como descentralizada. También incluye a los empleados de las comunas rurales y a los establecimientos educativos que dependen del Ministerio de Educación.
Quiénes siguen trabajando ese día
El decreto no deja flancos librados al azar: contempla que las prestaciones esenciales se mantengan activas. Por eso, los responsables de los servicios hospitalarios y de atención a menores deberán organizar las guardias necesarias para cubrir esa jornada.
La medida impacta de lleno en las dependencias provinciales incluidas en la norma. Para el resto de los organismos, la situación es distinta.
La invitación que queda a criterio de cada institución
El texto firmado por Jaldo invita a los municipios, a los organismos autárquicos y a las entidades nacionales con sede en Tucumán a plegarse al asueto. La adhesión, sin embargo, no es automática: cada institución decide si se suma o no.
Qué se recuerda cada 2 de noviembre
El Día de los Fieles Difuntos se celebra todos los 2 de noviembre, un día después del Día de Todos los Santos. La fecha está destinada a recordar a las personas fallecidas y, dentro de la tradición cristiana, invita a reflexionar sobre la vida, la muerte y la esperanza de la vida eterna.
El Vaticano difundió una explicación en la que presenta la conmemoración como una solemnidad ligada al sentido de la existencia humana y a la fe en Cristo. Según ese texto, la esperanza cristiana se expresa en la posibilidad de que Dios llame a cada persona a su presencia para «examinarnos sobre el mandamiento de la caridad».