Tucumán se prepara para El Niño: el plan sanitario que ya tiene en alerta a los hospitales
¿Qué zonas de Tucumán ya están marcadas como las más complicadas si El Niño golpea con fuerza? La provincia avanza con un plan que incluye centros de hidratación y una logística especial para los pacientes más vulnerables.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán avanza en el diseño de un plan de contingencia para el período 2026/2027 con el objetivo de anticipar los efectos que el fenómeno de El Niño podría tener sobre la población y los servicios sanitarios. La estrategia apunta a las altas temperaturas y al aumento de las precipitaciones previstas para esos meses.
De acuerdo con lo informado por la cartera sanitaria, se realizó una nueva reunión de trabajo encabezada por el secretario ejecutivo médico del Siprosa, doctor Miguel Ferre Contreras, con la participación de referentes de distintas áreas del sistema. El encuentro sirvió para coordinar medidas preventivas y definir cómo responderá el sistema de salud ante un eventual crecimiento de la demanda asistencial.
Qué se trabaja en el plan
Ferre Contreras explicó que la preparación contempla distintos escenarios y que cada área tiene una función específica dentro del esquema de respuesta. “Hoy particularmente hemos trabajado sobre lo que puede generar el aumento de temperatura y cómo vamos a comunicar a la comunidad todo lo referido a golpes de calor, hidratación adecuada, cuadros de deshidratación y la forma de prevenirlos”, señaló.
El funcionario indicó que se presta especial atención a las personas con enfermedades crónicas y a los grupos más vulnerables frente a las temperaturas extremas, como niños, adultos mayores y embarazadas. También mencionó que se identifican las zonas que podrían presentar mayores dificultades ante un incremento de las lluvias, para establecer anticipadamente los mecanismos de asistencia. “Esto es parte de una preparación integral que nos piden tanto el ministro como el gobernador Osvaldo Jaldo, en virtud de la creciente alarma que existe en el mundo respecto de este fenómeno”, afirmó.
El foco en el sur provincial
El director del Área Programática Sur, doctor Pedro Ottonello, detalló que durante el encuentro se trabajó junto a las áreas de Salud Ambiental, Epidemiología e Infraestructura, entre otras. “El trabajo está centrado en estar preparados para atender la alta demanda de hidratación debido a que esperamos que haya temperaturas muy elevadas y también en analizar cuáles son las zonas seguras en las que se privilegiará la atención en caso de tormentas”, precisó.
En el sur de la provincia, la planificación contempla sectores que históricamente presentan mayores dificultades ante precipitaciones intensas, como las zonas cercanas al Río Chico, el Área Operativa La Madrid, Graneros y algunos sectores del departamento Simoca. Ottonello explicó que se trabaja en la definición de centros de hidratación y en la logística para garantizar medicamentos, alimentos y asistencia sanitaria.
Uno de los puntos centrales será la atención de las personas de mayor riesgo. “Tenemos que prever dónde ubicar a pacientes electrodependientes, adultos mayores, personas que realizan diálisis y quienes reciben medicación a través de los programas de enfermedades crónicas no transmisibles, para que puedan continuar con sus tratamientos durante una contingencia”, remarcó.
Salud mental y diagnóstico
La directora de Salud Mental y Adicciones, doctora Mónica González, destacó la importancia de anticiparse y articular el trabajo entre las distintas áreas e instituciones. Desde su dirección se trabaja en la identificación de pacientes con patologías crónicas para evitar interrupciones en los tratamientos y asegurar la provisión de medicamentos y el seguimiento profesional durante una eventual emergencia. “Los tratamientos podrán continuar, incluso de manera virtual si fuera necesario, y podremos reforzar con profesionales de psicología las áreas que lo requieran para actuar ante situaciones de emergencia o trauma”, sostuvo.
El director del Laboratorio de Salud Pública, bioquímico Dardo Esteban Costas, advirtió que las contingencias climáticas también pueden generar condiciones favorables para la aparición o reemergencia de enfermedades, por lo que la vigilancia y la capacidad de diagnóstico son fundamentales. “Una catástrofe climática puede desencadenar posteriormente determinadas situaciones epidemiológicas y favorecer condiciones para algunas patologías”, señaló. El laboratorio coordina con centros de mediana y baja complejidad distribuidos en la provincia para garantizar la toma, derivación y procesamiento de muestras.
Fuente: Comunicación Tucumán.